Hoy sabemos que somos muchos los que marcharemos y
participaremos en el Contraencuentro: En Argentina estamos movilizándonos
desde Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Tucumán, Chaco, Formosa,
Entre Ríos, Salta, Jujuy y
Santiago del Estero. Por todo el país se están reuniendo los foros
sociales, las redes ecologistas, los estudiantes de agronomía, los
movimientos autónomos trabajadores desocupados, comunidades indígenas
y organizaciones campesinas, para hablar sobre estos temas. Del
mismo modo desde Brasil, Paraguay y Uruguay están participando un
amplio abanico de organizaciones rurales y ecologistas.
Gira de talleres
Desde el inicio de 2005 estamos en plena gira de talleres,
hemos participado del Foro Social Mundial, donde el MOCASE convocó
a toda la Vía Campesina en Tesoriño y el GRR realizó tres fructíferos
e intensos talleres. Ahora nos queda por recorrer Santa Fe, Reconquista,
Rosario, Paraná, Chaco y Misiones para difundir la convocatoria
e informar aún más sobre los planes de expansión de los monocultivos.
En estos meses también hemos estado en Paraguay convocando
e informándonos con las comunidades campesinas, recogiendo los testimonios
de las violaciones a los derechos humanos, la grave situación de
los miembros de las comunidades intoxicadas y la cantidad de niños
con enfermedades respiratorias asociadas a los venenos. También
hemos sido testigos de la presencia militar protegiendo los sojales
y reprimiendo a los campesinos. En Paraguay la feroz resistencia
de las comunidades se expresa en la constante ocupación de tierras
y las movilizaciones por la defensa de sus derechos básicos.
Simultáneamente una compañera del GRR ha estado viajando
por Brasil documentando el avance de los monocultivos de Eucaliptus
y comprobando que éste cumple la misma función que la soja. Confirmando
que al final se trata básicamente de un modelo industrial de monocultivos
para la exportación que nos quita el acceso a la tierra y alimentos
sanos.
Los nuevos discursos
Durante este tiempo, hemos sido cada vez más conscientes
de como las multinacionales están cooptando muchos de los discursos
ambientales y sociales que hemos tenido, han logrado que una parte
de los cultivadores orgánicos en el mundo acepten el patentamiento
de la vida, es decir de las semillas, que otros legitimen el modelo
global a cambio de migajas de mercados calificados.
Es probable que a poco las Multinacionales dispongan
de espacios operativos tanto biotecnológicos como de agrotóxicos
y de orgánicos... Muchos que han imaginado resistir el modelo global
desde la agroecología quedarán entonces desconcertados. Será preciso
ayudarlos a que reconfiguren sus ideas y propuestas, debatir y esclarecer
los modos y los instrumentos con que se nos mercantiliza, visualizar
de nuevo lo importante, reaprender a combatir en el terreno de los
paradigmas, recobrar la mística en un mundo mejor, un mundo en la
escala de lo humano, donde la calidad de vida se apoye en el arraigo,
en la Soberanía Alimentaria y en los Desarrollos Locales. Con esas
convicciones y con esa fe marchamos a Iguazú desde lo profundo de
Paraguay, Uruguay, Brasil y la Argentina. Marchamos, aún más que
a contraponernos a una propuesta empresario ambientalista de gatoverdismo
y de maquillaje verde, marchamos a levantar bien alto nuestra propuesta
a favor de la vida y la certeza de que otro mundo es posible.
Contraencuentro Iguazú
4 de marzo de 2005
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