GRUPO de
REFLEXIÓN 
RURAL

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  Nosotros postulamos que el cambio deseado no es añadir aspectos más ecológicos a una agricultura industrial de commoditties, sino crear un nuevo modelo agrario, con Soberanía Alimentaria, Reforma Agraria y Desarrollo Local como sus principales pilares
 
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Exposición del GRR por Jorge Rulli

 

esta página es propiedad del GRR / diciembre 2004 // Todos los artículos aquí publicados pueden reproducirse en otros medios citando la fuente y la dirección de la página web www.grr.org.ar 

Exposición del compañero Jorge Eduardo Rulli en nombre del Grupo de Reflexión Rural - GRR en el ITEPA, del Movimiento de los sin Tierra-Brasil, en el Contraencuentro de Iguazú,
16 al 18 de marzo de 2005

En el centro geográfico del MERCOSUR de la Soja, venimos desde todos los puntos cardinales de América del Sur a decirle NO al proyecto neo colonial de apropiación de nuestros Recursos Naturales por parte de las Corporaciones. Proyecto neo colonial en el que de manera abusiva y mentirosa usa muchos de nuestros propios discursos sociales y ambientales.

Nos honra el estar junto a los movimientos campesinos de nuestros países y especialmente al respetado Movimiento de los sem Terra de Brasil, en este momento que es umbral de tiempos nuevos en la conciencia y en la resistencia al modelo que se nos impuso.

Hemos señalado a esta etapa como la del maquillaje verde por parte de las empresas sojeras. Etapa en que las corporaciones internacionales disputan los mercados calificados y en que muchas ONGs venden servicios ambientales, según fueron largamente preparadas por los organismos financieros y las fundaciones internacionales de desarrollo. Estamos ante una agroecología con sustitución de insumos que podríamos representar como una comoditización de lo orgánico y que no hace sino legitimar los modelos de agro exportación.

Que no nos sorprenda que a poco andar las Multinacionales inauguren junto a sus departamentos de transgénicos y de agrotóxicos, las nuevas áreas de producciones orgánicas para los mercados internacionales calificados....

La Deuda Externa y las dictaduras militares estuvieron sin lugar a dudas en el origen de la implantación en nuestros países de estos enclaves neo coloniales de agro exportación. Nosotros necesitábamos divisas con que pagar la deuda y los países centrales precisaban forrajes, esa fue la ecuación que se nos impuso. El terrorismo de Estado había quebrado la voluntad o la aspiración de los sectores políticos de generar otro tipo de modelo, un modelo capaz de resistir con dignidad el peso de la Deuda y el neoliberalismo impuso con facilidad las leyes de los mercados globales sobre nuestras devastadas economías.

Ayer decíamos que en la Embajada Argentina en Londres, auspiciado por la Fundación Hábitat y Desarrollo, se estaban ofreciendo tierras, entre ellas 7000 hectáreas en la Estancia Guaycolec de la provincia de Formosa para hacer reservas naturales privadas.

Este tema nos introduce en la negociación que subyace en la cooptación por parte de los actores de los agronegocios hacia muchas ONGs. Lo que se les ofrece ante los avances imparables de los monocultivos de soja, lo que se les prometió, es respetar los parques naturales y hacer reservas privadas que se añadirían a la preservación de los lugares de alta biodiversidad.

Ellos saben que algunos lugares, y me estoy refiriendo a la Argentina, en la Pampa Santafesina–Bonaerense, ya no hay más lugar para la Soja; hasta las banquinas están ocupadas, se han levantado los alambrados y todo es parte del desierto de la soja.
Entonces lo que se está negociando es lo que ellos llaman la zona del bosque degradado, que dicen tiene poca biodiversidad.

Concretamente: esas ONGs ambientalistas están negociando la tierra de los pequeños productores, de los campesinos y de los pueblos aborígenes.

Pero este mundo que se dibuja en esta negociación es el mundo que viene... si no lo paramos es un mundo donde la agricultura sin agricultores va a producir elementos de muy poco valor destinado a las producciones industriales, para los forrajes, para el biodiesel.

Un enorme territorio vaciado de su población originaria, con ciudades enormes, con megalópolis insustentables, con parques temáticos para el turismo internacional. Éste es el mundo que viene, el mundo de los agronegocios que nosotros deberíamos tratar de detener, con una estrategia de reapropiación de las semillas, de reconstrucción, del arraigo a la tierra, de desarrollos locales.

Necesitamos para esto una organización común, necesitamos una organización informativa y de investigación común a todos nosotros, sectores activistas del campo y de la ciudad, una organización que nos permita manejar la inteligencia de lo que ocurre, de los pasos y de las acciones de aquellos a los que enfrentamos. Necesitamos ese Observatorio del MERCOSUR en función de las estrategias de lucha que debemos darnos. Y ese ha sido uno de los objetivos que hemos traído como Grupo de Reflexión Rural a este Contraencuentro.

Pero necesitamos también que los movimientos campesinos tomen conciencia de la importancia de las batallas que se dan en los ámbitos urbanos... y no me refiero a cualquier batalla sino a las batallas que implican la ruralidad, el pensamiento y la reivindicación de la ruralidad en los ámbitos de la ciudad.

Necesitamos asimismo, completar las heroicas luchas del movimiento campesino y de los pueblos originarios con una creciente conciencia en las ciudades de la importancia política de la ruralidad y del peso del modelo agrario y de consumo como consecuencia del impacto del Capitalismo Global en nuestros países.

Porque las grandes megalópolis insustentables, donde reina la inseguridad y se vive al borde del colapso ambiental, son la otra cara del modelo de despoblamiento rural y de agricultura sin agricultores.

La fragmentación del pensamiento y de las luchas actuales, la superposición de esfuerzos y la competencia intergrupal son una consecuencia del modelo neoliberal y de los impactos del consumismo y del Capitalismo Global sobre nuestras culturas. Debemos ser capaces de recuperar una mirada totalizadora para poder ordenar el campo de las luchas populares con sinergia y sin las actuales competencias, superposiciones y enfrentamientos. Debemos articular esa múltiple diversidad que somos y aprovechar nuestras diferentes voces para gritar más fuerte. Debemos aprender a sumar nuestras miradas parciales para poder alcanzar a ver el conjunto de la empresa que tenemos por delante.

Es imprescindible para eso cambiar el eje del pensamiento. No pensar en términos del modelo ni tampoco con las categorías obsoletas de progreso y de desarrollo que heredamos y que deberíamos comenzar a revisar. Debemos comprender lo global para poder emprender desde lo local la RECONSTRUCCION DEL ESTADO EN CONSTRUCCIÓN. La reconstrucción del Estado desde el empoderamiento de las comunidades para de ese modo rescatar el ejercicio de las Políticas Públicas.

Esas políticas públicas, son las que se están elaborando ahora en Foz de Iguazú en el Hotel Bourbón: Ellos pretenden junto con las ONGs., en una parodia de gobierno democrático, fijar las líneas de crecimiento para nuestros países del Mercosur.

Estamos convencidos que esta guerra sólo se definirá estratégicamente en los grandes escenarios políticos si conseguimos que la población empobrecida y desempleada tome conciencia que el modelo rural es la actual fábrica de la pobreza y que es preciso remover definitivamente ese modelo

Tenemos que tratar de ordenar ese campo de batalla tratando de reestablecer relaciones fraternales y entre todos tratar de ordenar los diferentes planos de la lucha para que sumen y no resten; porque las amenazas que tenemos frente a nosotros son enormes.

En el tema de la Reforma Agraria ya hubo un encuentro en España para reformular los paradigmas de la Reforma Agraria. Es un tema que está en debate y esto es muy importante, porque si seguimos levantando las mismas consignas de hace 30 anos, podemos equivocarnos.

A mí me dolió mucho, como a ustedes, esto que sale en el diario de hoy de Foz de Iguazú: Que el Ministro de la Reforma Agraria de Brasil es el que abrió ayer el encuentro en el Hotel Bourbón. Ellos están haciendo también la reforma agraria, claro que es la Reforma Agraria de los Agronegocios o como decía el compañero Flavio: de los “Agronegociños”, porque esto es para los pequeños productores. Los grandes latifundistas tienen muy claro lo que quieren y ahora están cooptando los pequeños productores.

Anoche, en el humilde Hostal donde pernoctamos, se llenó de gente que venía a ese encuentro (deben ser los más pobres, los que no tuvieron lugar en el Bourbón) ¿Cómo hacemos para esclarecer, para llevar conciencia y enfrentar esta maniobra de las corporaciones que han tomado nuestros discursos socio-ambientales? Digo nuestros y me estoy refiriendo que han tomado el discurso de muchos grupos ambientalistas.

Están planeando un nuevo territorio, rediseñando el ordenamiento territorial de las poblaciones, fijando las nuevas parcelas sojeras y el destino de los argentinos, de los brasileños y de los paraguayos.

Por eso nosotros decimos, con Artigas y con Perón, que la tierra debe ser para quien la trabaja y para quien habita en ella, y éste es un concepto, me parece, que tenemos que matizar de los viejos conceptos de la Reforma Agraria en Argentina. Pocos viven en la tierra, sacando las zonas campesinas, el campo ha quedado despoblado.

Entonces, nos planteamos, la tierra debe ser para quien quiera vivir en ella y estamos proponiendo abrir una gran inscripción de gente que quiera volver a la tierra, y ésta sería una medida para iniciar un repoblamiento agrario, reemplazando los pooles de tierras y tratando de recuperar, en la pequeña escala de lo humano los grandes territorios desbastados por los agrotóxicos y por la soja.

Y pensamos en vincular lo de vivir en la tierra con la Reforma Agraria, porque nos parece importantísimo la cuestión del arraigo, echar raíces en la tierra, necesitamos volver a enraizar en la tierra nuestra cultura americana. Es lo que se ha perdido, nuestros pueblos viven de las marcas internacionales y comiendo comida “chatarra”, vivimos de lo que nos vende la televisión.

Necesitamos enraizar en la tierra de nuevo: No hay Reforma Agraria sin rediseño de territorio por parte del Estado en Construcción, No hay Reforma Agraria sin rediseño territorial y sin un proyecto nacional.

En el Hotel Bourbón y en el Foro de los 100 Millones de Granos Sustentables, se sientan a la mesa con las corporaciones muchos grupos ambientalistas y muchos productores orgánicos, y se sientan con aquellos que torcieron la voluntad del pueblo de Brasil de no hacer transgénicos. Se sientan con los que consienten que las tropas paraguayas acompañen la invasión de los sojeros a las tierras campesinas y que protegen a los “mosquitos” y a los aviones fumigadores que envenenan las tierras rojas del Paraguay y la sangre de su gente. Se sientan con aquellos que transformaron a la Argentina en un inmenso laboratorio biotecnológico, que transformaron a un país que alguna vez fue el granero del mundo en esta republiqueta forrajera que somos actualmente.

Y se sientan también con aquellos que están invadiendo Santa Cruz de la Sierra y no es casual que en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, se levante la bandera de la secesión: detrás están los sojeros argentinos. Porque son justamente los sojeros argentinos algunos de los que están empujando la división de ese territorio.

Comparten la mesa redonda de la soja esos ambientalistas con quienes continúan ignorando el Principio Precautorio y aplicando a rajatabla esa farsa anticientífica que es la Equivalencia Sustancial. No es un tema menor, compañeros, ignorar los Derechos Precautorios cuando lo que está en juego es nuestra propia supervivencia.

Esos líderes y esos grupos ambientalistas están legitimando este modelo, lo están ayudando a reproducirse, a perpetuarse, lo están haciendo más inteligente, más peligroso.

La vida es una fuerza que se auto organiza biológicamente, que crece, que se da sus propias reglas, sus propios proyectos, que crece sobre todo en conciencia, que busca en sí misma sus propias reglas, que crece y se acompleja constantemente, que se da sus propios proyectos y objetivos desde el interior de sí mima, desde su propia naturaleza la vida es un fenómeno maravilloso de autoorganización, de complejidad, y tenemos que percibir esas reglas para sumarnos a la corriente de la vida.

Ellos también lo hacen pero para tratar de encasillarla, de enrejarla, de reprimirla, de orientarla hacia sus propios intereses.

Ellos producen contra la naturaleza. Nosotros queremos producir con la naturaleza. Ellos necesitan de nosotros como un gigantesco parásito que necesita de la víctima. Pero ellos, ahora, pretenden re-ordenarnos la información en el “disco rígido” de la conciencia, nos quieren hacer comer lo que ellos pretenden, para que no tengamos lucidez crítica y pensamiento globalizado para enfrentarlos. Por eso nos enseñan a comer comida basura. Ellos necesitan de nosotros para explotar la vida, pero también nos necesitan para que los legitimemos. Por eso en el Hotel Bourbón hay mucho pequeño campesino, hay mucha gente humilde. Los están legitimando.

Estas corporaciones insistieron durante años para que compartiéramos sus paneles, para que discutiéramos con ellos públicamente, para que nos sentáramos en sus mesas redondas de consultas y consensos.

Contrariándolos en esas mesas, garantizábamos su reproducción. Venciéndolos en sus debates extraviábamos nuestros principios. No queremos contrariarlos, ni tampoco consensuar con ellos, no tenemos nada que discutir con ellos... no aceptamos que sean nuestros adversarios porque son nuestros enemigos. Son el enemigo, son el enemigo de la vida.

Por eso estamos aquí, con la Pastoral de la Tierra de Brasil, con el MST de Brasil, con tantos hermanos y hermanas de Paraguay y de la Argentina, de nuestro propio país, con tantos grupos campesinos de la Argentina, aprendiendo a caminar con ellos un camino común.

Y por eso NO estamos allá. Por eso ellos están allá en el Hotel Bourbón, y están con los Maggi, con los Trucco de la Argentina, con Syngenta, con Carrefour y con el Oso Panda del fondo Mundial para la Naturaleza y su hijo bastardo, el oso Hormiguero de Fundación Vida Silvestre.
La fuerza de la vida se ordena y se organiza, pero sobre todo crece en la conciencia.
¡VAMOS BIEN COMPAÑEROS, SIGAMOS POR ESTE CAMINO QUE OTRO MUNDO ES POSIBLE!


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