GRUPO de
REFLEXIÓN 
RURAL

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  Nosotros postulamos que el cambio deseado no es añadir aspectos más ecológicos a una agricultura industrial de commoditties, sino crear un nuevo modelo agrario, con Soberanía Alimentaria, Reforma Agraria y Desarrollo Local como sus principales pilares

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Exposición del GRR por Jorge Rulli

 

esta página es propiedad del GRR / diciembre 2004 // Todos los artículos aquí publicados pueden reproducirse en otros medios citando la fuente y la dirección de la página web www.grr.org.ar 

PANEL 1
Pastoral de la Tierra (Claudio)


Es necesario entender que los grandes grupos que hoy dominan la producción y el mercado de los productos agrícolas su preocupación no es producir alimentos sino mercadería. Y la mercadería en el mundo globalizado, la primera característica, es la apariencia. La moda, el maniquí, la delgadez es la misma cosa que los mangos, la banana, la sandía, todos los productos dentro de ese paquete tecnológico tienen la apariencia pero no la calidad de alimento.
Las investigaciones de laboratorios se niegan a ver la calidad de los productos, porque todos han disminuido las proteínas. Es interesante lo que Adolfo (Boy) señaló porque para nosotros en Brasil todas las tecnologías de investigación estatales fueron compradas por los grandes grupos económicos para hacer la investigación de los paquetes tecnológicos, que destruyeron una capilaridad enorme de variedades de producción. Entonces, las organizaciones latinoamericanas tienen que tener una posición clara . Ningún producto que es producido como monocultivo puede ser considerado sustentable porque ya interfiere en el medio ambiente; ya destruye aquel espacio geográfico, las plantas, los animales, con intervención directa en el agua. Pensando desde la perspectiva de los movimientos, necesitamos de todo el esfuerzo para impedir que entre el monocultivo. Queremos investigación, claro; claro que nuestra gente quiere que mejore su productividad, que nuestra semilla sea mejorada, sí, pero que sea desde lo local y no a partir de intereses del mercado y la producción de mercadería.
En el caso de Brasil, se puede señalar –referente a los inicios de la agricultura- los esfuerzos enormes de cooptación de lo que los ecologistas produjeron como reflexión, en el pasado reciente y también los agricultores que trabajaban la agroecología, proceso de cooptación y compra de toda esa experiencia, mejorada por la tecnología dominada de las grandes empresas que, nuevamente, a través del paquete tecnológico, van a vender la máquina, la semilla, el abono y van a comprar según los valores de mercado. En este sentido, tenemos que tener una posición clara contra todo monocultivo para que no destruya esa capilaridad de nuestra agricultura. Nosotros –digo en Brasil- vamos a enfrentar problemas serios porque hay apoyo del nuevo gobierno –Lula, en el sentido de expansión del agronegocio-, el ministro de Agricultura dijo que necesitaba –Brasil necesitaba- incorporar 30 millones de hectáreas para llegar a una situación de equilibrio y de disputa del mercado externo. Eso ya está ocurriendo. Unos días atrás, la hermana Dorothy que fue asesinada por el agronegocio de la madera. Quinientos veinte camiones de madera salen por día, sólo en esa región. Ese proceso de modernización de la agricultura continúa en Brasil; agricultura que destruye varios elementos: la naturaleza, agua, ríos, etc. Sólo en el estado de (Mondonha?) destruyó 800 fuentes de agua; en Minas Geráis en la región del río San Francisco, río muy importante, más de 400 ríos desaparecieron por culpa del monocultivo, de la tecnificación, de la venta de ese paquete tecnológico.
De repente, esas empresas que destruyen la naturaleza, están discutiendo hoy que la soja sea sustentable. Más que el hecho de que la soja sea sustentable, el monocultivo dejó de ser sustentable.
En Brasil, los movimientos campesinos entendemos que inclusive los grandes productores son ignorantes (“burros”) porque en realidad son consumidores de una tecnología que viene afuera; quién produce la semilla?; quién produce la máquina? quién presta el dinero? Todo ese capital globalizado que utiliza ese empresario brasileño, simplemente para producir aquí la destrucción del medio ambiente, la explotación de la mano de obra, la explotación del propio estado brasileño que muchas veces queda con las grandes deudas de esos productores. Para dónde va ese capital? Para Cargill, Monsanto, Massey Ferguson, etc
Lo lastimoso para nosotros en Brasil es que este gobierno de izquierda entre comillas asumió plenamente este paquete y estimula inclusive el proceso de esa agricultura.
En poco tiempo los movimientos que luchan por la reforma agraria vamos a comenzar a ocupar todo el monocultivo, necesitamos destruir el monocultivo y ocupar toda empresa que practique el monocultivo porque no sólo destruye el espacio sino toda nuestra economía.
Es un gran desafío para nosotros en este proceso de lucha, aquí en Brasil. El agronegocio, el agrobusiness en Brasil y en el mundo entero consiguió hacer un casamiento entre la agricultura, la industria, el sistema financiero y el mercado; todo eso forma un complejo, un bloque. La lucha de los campesinos tiene que ser contra ese bloque que es económico y político, por eso la lucha debe ser económica y política.
Necesitamos hacer un proceso que preserve el medio ambiente y a partir de ese proceso descubrir nuestra tecnología de mejoramiento de nuestros productos, del proceso de explotación, de comercialización, pero saber cuál es el sentido central de nuestra propuesta. Primero, la perspectiva de producir alimentos de calidad; segundo, la economía local; tercero, una tecnología que atienda las demandas locales, que preserve la naturaleza, los alimentos en la región.
Y para nosotros la cuestión del agua a que hacía referencia, no sólo por la desaparición sino cómo enfrentamos lo que aquí llamamos hidronegocio. Agronegocio e hidronegocio. Hay un proceso muy grande, de muy grandes empresas (Nestlé, Coca Cola) más miles de empresas ligadas a la agricultura que quieren dominar las regiones que tienen agua, para hacer uso de la agricultura y para ser vendida para matar nuestra sed. Es importante esta cuestión relacionada con el monocultivo y el paquete tecnológico.
No duden de que –en poco tiempo- la Monsanto va a decir que la semilla transgénica es ecológica. Y va a intentar convencer desde el punto de vista de la investigación inclusive, que es completamente sustentable. Ese es el problema. Que se apropia de una idea nuestra. En poco tiempo, Monsanto, dominando la tecnología de la transgenia, va a sostener que la semilla transgénica es ecológica, sustentable, etc y nos a vender eso.

PASTORAL DE LA TIERRA (Flavio)
La CPT está completando 30 años en la pastoral y expresa la solidaridad de las iglesias con los campesinos de Brasil. Desde el encuentro y nosotros desde el contraencuentro, es importante para nuestra reflexión y luchas ver que hay dos lógicas, dos visiones del mundo completamente antagónicas y alternativas que se confrontan.
El trabajo de la gente de la CPT parte de la existencia del sufrimiento, de la resistencia, de los conflictos de los campesinos en Brasil, que estamos acostumbrados a llamar “pueblos”. Pueblos del campo, ribereños, indígenas, siringueiros, castañeros, rompedores de coco. Esa cualidad de los pueblos que – con sus economías tradicionales- tienen una relación diferente con el territorio, con la tierra, con el agua, con la vida.
A partir del sufrimiento de los campesinos se da nuestro servicio y a partir de los biomas de nuestro país –amazonia, pantanal...- agredidos por el agronegocio.
Estamos presentes para contribuir, para dar una visión de la vida que conjuga la experiencia milenaria de los campesinos y la preocupación por la situación de emergencia con que el capital y la tecnología están amenazando la vida de América Latina y de la tierra.
La CPT acompaña experiencias agroecológicas pero no estamos pensando en la agroecología como alternativa técnica. La agroecología es una visión alternativa de la vida, una visión alternativa de nuestras relaciones con el medio ambiente, la naturaleza, es una visión radicalmente alternativa de las relaciones con la naturaleza pero también entre personas, géneros, generaciones, etnias, relaciones económicas, sociales, políticas y hasta relaciones religiosas. En este caso, la agroecología pensada como experiencia alternativa antagónica al agronegocio recupera la profecía de San Francisco de Asís de pensar y vivir la naturaleza como un todo, con relación de igualdad y fraternidad y solidaridad (palabras femeninas!), hermano aire, hermana tierra, hermano fuego, hermana agua, hermanados con las plantas, con los insectos, con la vida. Esa visión alternativa –pensar, vivir y volver a la cuestión ambiental, ha partido todo. La lógica de los agronegocios, la lógica que está presente en Foz de Iguazú en forma trágica y equivocada, la lógica de la naturaleza tratada como basura, cosificada, por eso puede ser pisada porque no es hermana. La vida puede ser pisada en esta concepción que revela de crisis civilizatoria de occidente- como algo que puede ser violentado, pisado. Y junto con la naturaleza, pueden ser pisados los pueblos de la tierra.
Nace aquí un desafío de un trabajo de formación que convenza en profundidad las conciencias nuestras y de los seres humanos que nos acompañan. Es un desafío fundamental de formación de las conciencias para enfrentar con decisión, con coraje, la lucha, el conflicto. Es urgente ante el agronegocio que amenaza la vida del planeta.


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