GRUPO de
REFLEXIÓN 
RURAL

MOCASE • CLOC • 
  Nosotros postulamos que el cambio deseado no es añadir aspectos más ecológicos a una agricultura industrial de commoditties, sino crear un nuevo modelo agrario, con Soberanía Alimentaria, Reforma Agraria y Desarrollo Local como sus principales pilares

Principal

¿Quiénes somos?

Editorial

Declaración

Adhesiones

Agenda

Documentos

Campaign in Europe

Enlaces

Contactos

Documento final (español)
Final document (english)
Exposición del GRR por Jorge Rulli

 

esta página es propiedad del GRR / diciembre 2004 // Todos los artículos aquí publicados pueden reproducirse en otros medios citando la fuente y la dirección de la página web www.grr.org.ar 

Contraencuentro de Iguazú, 16/18 de marzo del 2005.-

EXPERIENCIAS DEL MOVIMIENTO SIN TIERRA DEL ESTADO DE PARANA- BRASIL-

Disertación a cargo del coordinador político del MST, Ildemar. Viernes 18 de marzo del 2005. ITEPA, San Miguel de Iguazú (Paraná, Brasil).
Traducción/ desgrabación: Judith Vaschetto (Grupo Santa Fe por la Soberanía Alimentaria)

Quiero transmitir algunas experiencias del MST en Paraná (Brasil) y de la vía campesina, algunas pequeñas experiencias que venimos desarrollando en estos 20 años de lucha y de resistencia del MST.
Tenemos la tarea de compartirlas con nuestros hermanos paraguayos, brasileros, argentinos, latinos y por qué no decir también – del mundo. El MST cree que la resistencia de los pueblos trabajadores –tanto los rurales como los urbanos del mundo- sólo pueden construir una alternativa de vida si también es globalizada. Si la experiencia no es globalizada, tendremos muchas dificultades en construir una nueva sociedad para cada uno de nuestros países.
El MST está completando ahora 21 años de existencia. Esos 21 años fueron de construcción de experiencias y de cada una de esas experiencias la gente fue acumulando otras, acumulando estudios, planificando y así en adelante.
Cuando comenzamos hace 21 años éramos un pequeño grupo de “excedentes” de la sociedad, personas que ya estaban excluidas de nuestra sociedad en Brasil. Personas que ya estaban siendo consideradas como hojas secas, como basura; no teniendo más adónde ir, esas personas se vieron obligadas a organizarse, y ahí se inicia el gran secreto de la construcción del MST; al momento de organizarse para buscar tierra, no lo hacían para discutir o para buscar sólo su sobreviviencia, sino sabiendo que se estaban organizando para construir un gran movimiento, que no es individual o de la persona sino que tiene un destino común, que estaba siendo en ese momento la mayor víctima de la exclusión del sistema capitalista en Brasil, y cuando ese movimiento surgió lo hizo ya con la participación de los campesinos. De modo que luego de ese gran nacimiento en los años 80. 81 y 82, esos campesinos se sentaron en un congreso para definir el carácter de ese movimiento. Y luego se dio como movimiento nacional, en varios estados, pero que precisaba contar con la autonomía de los campesinos y esa fue una gran renovación de la experiencia de las luchas por la tierra anteriores al MST.
También tuvo incidencia en el MST la iglesia católica de Brasil, una parte de la iglesia católica, de algunos partidos de izquierda, pero lo primero que se vio es que la derrota de las luchas anteriores y de los luchadores anteriores fue la cuestión de ser movimientos localizados; entonces aprendimos que nuestro movimiento no debía ser localizado, necesitaba ser un movimiento de todo Brasil.
Ahí descubrimos ese gran secreto que era el secreto de la resistencia; durante 20 años fue muy difícil, desde el período de nuestro surgimiento hasta ahora, persecución ,prisión, muerte, discriminación, esas son algunas de las trincheras que tuvimos que atravesar y creo que el MST en cada uno de esos momentos tuvo la grandeza de parar y estudiar, mirar para atrás y observar lo que tenía por delante.
Por eso buscamos un valor que la sociedad brasilera ya no tiene, que la mayoría de las sociedades no tienen más, conforme también con esa resistencia. Fue buscar la solidaridad como forma de resistir a esas discriminaciones y persecuciones.
Aprendimos que la lucha por la tierra no es una lucha de resistencia en Brasil sino también que se necesitaba fuera de Brasil, porque lo que iba a garantizar nuestra existencia como movimiento social era la solidaridad de los países que nos conocían; y ahí tuvimos que buscar esa solidaridad y hoy el MST es conocido en cualquier parte del mundo. Y ahí está la explicación de porqué conseguimos resistir la dictadura disfrazada durante diez años de FHC, del gobernador del estado de Paraná, que buscó la experiencia de Israel; el modo en que demostramos que no nos derrotaron fue declarar nuestra solidaridad con Palestina.
Y esa es una demostración de intercambio del pueblo y esa es una forma de nuestra resistencia, de nuestra lucha.
Hoy estamos siendo reprimidos por el agronegocio, la expansión de la soja, el agronegocio de la madera, la producción en gran escala del sector de frutas, es el principal debate en la sociedad. Ese es el gran límite del pueblo que lucha por libertad y por tierra. Y esa es una forma de reprimir porque quita al pueblo el derecho de decidir lo que quiere plantar y lo que quiere comer. Y la burguesía y la elite mundial ordenada por la elite norteamericana, se cree con el derecho de decir a los pueblos del mundo lo que deben comer o no. Y allí nos tenemos que organizar para resistir. la reforma agraria no sólo en Brasil sino en cualquier país del mundo sólo es posible si atravesamos esa barrera, si probamos a la sociedad que el agronegocio es un pésimo negocio para la sociedad brasilera. Sólo es posible si la sociedad descubre que detrás del negocio de la agricultura en gran escala existe el interés de las 500 mayores empresas norteamericanas y del mundo en dominar inclusive el gusto con que nos alimentamos. Sólo es posible la agricultura campesina y la reforma agraria si enfrentamos a la elite mundial, que no es sólo en Brasil.
Un paréntesis aquí para decir que a diferencia de Argentina, la elite brasilera nunca fue brasilera. Sólo tiene cara de brasilera pero su pensamiento, sus gustos, sus formas de vestir, de vivir, no es brasilera. Nunca fue. Y ése es un gran problema, porque cuando las cosas se pusieron mal aquí, ellos tenían casas en Miami, Nueva York y demás. Nuestra tarea –como patriotas- en cualquier país del mundo, es saber interpretar eso, porque si queremos soberanía para nuestros países, necesitamos comprender la naturaleza y origen de las elites del mundo. Si no lo comprendemos, no vamos a saber cómo enfrentarlas. Porque lo que está sucediendo en Venezuela tiene que ver con eso. La elite del petróleo roba el petróleo de Venezuela y lo lleva a los Estados Unidos. Y eso no puede suceder. Así como roba de Brasil, descaradamente, nuestra riqueza natural.
La hermana Dorothy, en el Nordeste de Brasil, es una víctima de la elite mundial y de la burguesía brasilera del agronegocio, que mató a la hermana Dorothy por el agronegocio de la madera en nuestra amazonia. Ella es víctima del agronegocio brasilero en la amazonia. El agronegocio brasilero es coordinado principalmente por la elite norteamericana. Para que la gente no crea que apresando uno o dos brasileros va a resolver el problema. Aquellos brasileros que mataron con sus propias manos, están en las manos de las elites; eso es lo que hay que comprender.
Por eso es que nosotros tenemos algunas experiencias que han contribuido para el saber de los campesinos. Aprendimos que el gran secreto de articulación de los pobres es la movilización del pueblo. En Brasil, hay 4 millones de familias que están ligadas a la agricultura familiar, rural, son campesinos que necesitan tierra. 4 millones. Si luchamos por la reforma agraria tenemos que comprender que no puede ser un proyecto discutido en gabinetes, en papel, que es una tarea del presidente de la república únicamente. Una experiencia que aprendimos es que cuando nos movilizamos, juntamos a los pobres del pueblo, hicimos la ocupación del latifundio. Porque la ocupación del latifundio es la forma de decirle a la sociedad que hay un problema y que tiene que ser escuchado; y que ese problema está ligado a la concentración de la tierra y está ligado a aquellos que no tienen la tierra. Entonces, cuando se movilizan es para luchar por un proyecto estratégico. Por un proyecto de futuro. es la raíz de la sociedad. Entonces, cuando nos movilizamos buscamos la fuerza, la unión, el estudio. Por eso no se puede discutir la reforma agraria sin movilización.
Aprendimos durante 20años que otros movimientos no han acumulado nada, no tienen expresión en la sociedad. O perdieron el origen de la lucha y el carácter de organizar a los trabajadores.
El MST tiene la opción de ser un movimiento de los pobres, por tanto nuestra tarea es organizar a los pobres; que los campesinos luchen por sus derechos y hagan que las autoridades y los gobiernos cumplan lo que dice la constitución, pero que también sepan que pueden cambiar la constitución: cuando comenzamos 20 años atrás estaba prohibido entrar al latifundio; entonces probamos a la sociedad que entrar en el latifundio (fazendas) no está en contra de la ley porque hay una razón de comer, una razón de vivir y la vida está por encima del patrimonio, del capital. Hoy ya no está más prohibido. Por eso hay que ocupar el latifundio para comer; si no lo ocupa, no vive.
Brasil es un país rico e intelectual. El 80% de los intelectuales brasileros tiene dificultad en practicar lo que escribe y de aplicar sus teorías. El MST aprendió de su experiencia que la teoría sólo tiene sentido si se puede practicar. Descubrió que tiene que hacer la práctica, hacer la teoría y practicar lo que tiene que mejorar. Ese pensamiento práctica-teoría-práctica- hoy es una cosa cotidiana, no es nada extraordinario en el MST. Esa es una gran experiencia que el pueblo intelectual brasilero escribió y practicó sobre eso (Da Silva, P. Freyre, Fernández) pero nuestra sociedad brasilera está llena de intelectuales burocráticos.
¿Cómo fue que descubrimos esa experiencia? Luchando por la tierra, haciendo marchas, haciendo movilizaciones a la capital. Aprendimos que lo que algunos intelectuales decían era parte de nuestra marcha y aprendimos que teníamos que estudiar y mejorar.
Aprendimos en estos 20 años que Brasil tiene un baúl de experiencias y que ese baúl está en nuestros indígenas, en nuestros nativos, en nuestra cultura que está siendo atropellada por la cultura norteamericana. También aprendimos que tenemos que buscar experiencia en aquellas organizaciones que tienen 500 años en Brasil, como los indígenas.
En Brasil, hay más de 4 millones de indígenas; son 500 años de tortura, de muerte. Pero aún hay indígenas. Es porque tiene un secreto. ¿Qué secreto es ése? Es su organización. Aprendiendo lo que tienen que aprender y con quien, es una gran experiencia que el MST ha vivido.
Aprendimos que sólo es posible avanzar en la discusión de un proyecto con campesinos si tenemos la organización. El MST comenzó con un grupo de 200, 300 personas. Hoy somos más de 400.000 familias en el MST. En Paraná somos 27.000 familias. Pero esa fuerza sólo es fuerza si está organizada, si no estuviera organizada no es una fuerza porque el número dice poco, el número no dice nada. En Brasil hay 175 millones. esos 175 millones pueden hacer cambios profundos en la estructura social brasilera sólo cuando reconozcan su fuerza y estén organizados.
Aprendimos que debíamos tener una organización que necesitaba principios. Y que esos principios debían atravesar la solidaridad, la colectividad. Que no podríamos ser un sindicato, que tiene presidente, sino un movimiento y que sea dirigido por el pueblo. El MST tiene 7 sectores; cada sector tiene una dirección; la dirección de un sector (ej. Paraná, sector de la salud) está compuesto por 50/60 personas, y así son los otros sectores; tienen 30 brigadas y cada brigada tiene un representante en la dirección del sector. El sector no tiene un presidente. Si el MST tuviera un presidente no estaríamos aquí. Si tuviéramos un presidente que coincidiera con los dirigentes petroleros y que FHC inclusive tomó sus bienes personales de los petroleros de Brasil porque no podía dejarlos afuera. Entonces aprendimos que el movimiento tiene que ser dirigido políticamente, que cada uno tenga su función, su tarea, pero todos deben seguir los principios del modelo de organización; esos principios son los principios de vida de las personas, los principios éticos y morales, los principios de humanidad basados en lo que la gente aprendió de las luchas anteriores y un principio que la gente no puede jamás eludir es el principio de la colectividad; el movimiento sólo puede ser fuerte si es dirigido por un grupo colectivo; si no fuera dirigido por un colectivo no habría modo de ser.
Pero el movimiento tiene que tener unidad por eso el MST no tiene tendencia. Algunos partidos de izquierda llegan a tener 18 tendencias y cuando van a discutir un proyecto de país van a discutir de acuerdo con la voluntad de cada tendencia, por eso no van a construir nada nunca. Por eso no van a traer ninguna transformación para la sociedad.
El movimiento no tiene tendencia. Sí un proyecto político, no una tendencia. No es el deseo de una fracción que construye el gobierno de una sociedad. No es una tendencia lo que construye el gobierno de una sociedad. Y ahí viene el segundo principio: para construir tenemos que estar permanentemente juntos en este espacio con la unidad. Sin la unidad no es posible una movilización nacional. No se consigue llegar a un entendimiento de construcción y cambios reales en la sociedad, hay que tener unidad. La unidad es un principio que ninguna organización puede abandonar. De esa forma el MST consiguió y consigue hasta hoy construir, esos son los valores con que contribuir a los cambios sociales profundos.
Hoy estamos atravesando varios capítulos de nuestra historia. En estos momentos tenemos grandes tareas en la sociedad. Una de las grandes tareas es hacer que la vía campesina en Brasil se transforme en la gran aglutinadora de los grandes movimientos y fuerzas del país.
En Brasil existe el MST, MTA, MAC, varios otros movimientos pero esos son los principales y tienen que ser fortalecidos con una gran organización porque necesita transformarse en un movimiento organizado. Y es el que debe representar a los pueblos trabajadores de Brasil en una única vía, por eso se llama vía campesina.
La gran tarea en este momento es la consolidación de la VC y el MST contribuir con actividades y experiencias. Quiero dejarles una contribución concreta, una construcción de la unidad de la VC. En la semana del 25 al 30 de mayo va a haber en Paraná una gran jornada agroecológica encabezada y coordinada por la VC. Y que es la construcción de un proyecto de los campesinos para los campesinos pero que vale para todos los trabajadores del mundo, tanto del campo como de la ciudad, porque un evento de ese nivel no puede discutir sólo los intereses de los campesinos sino que debe hacer un análisis de coyuntura del mundo, saber lo que ocurre en las sociedades trabajadoras del mundo para –ahí- definir lo que va a suceder.
En esa semana, más de 4 mil personas, algunas autoridades, y varios movimientos del estado de Paraná y de Brasil van a discutir un proyecto de agricultura fundado en los intereses de las mayorías.
De modo que el MST con VC está haciendo una nueva experiencia en el área de educación en capacitación que es la formación y capacitación técnica. Varios de ustedes estuvieron en el Foro Social Mundial y para los que no pudieron asistir fue firmado un Protocolo de Intención entre el gobierno venezolano y el brasilero, el gobierno del estado de Paraná para la construcción de una escuela latinoamericana encabezada en este momento por el MST y el gobierno venezolano. Se está iniciando en julio un curso de agroecología para la formación de ingeniero agrónomo, en Paraná, y es el primer curso de la escuela latina. Pretende formar agrónomos con una visión de construcción de un nuevo proyecto para este país, y en el que va a participar la VC en Brasil, Venezuela, y hay lugares disponibles para otros países también. Esa es la experiencia que estamos construyendo con otros pueblos y esperamos que sea una gran actividad y una gran experiencia porque cuando estamos discutiendo sobre si estamos en contra de los transgénicos, necesitamos construir otra cosa; si vamos a decir que no planten transgénicos tenemos que generar las condiciones de otro tipo de plantación, de otra semilla.
Es preciso construir y en esa construcción formar personas que puedan debatir con la sociedad algo diferente. Este curso va a tener una duración de 3 años y medio, y va a tener un grupo de 100 personas haciéndolo. En este Centro /ITEPA/ se están realizando dos cursos que están capacitando a nuestra juventud de los asentamientos, campamentos, pequeños agricultores con actividades concretas pero también para poder participar del proyecto de cambio de la sociedad. Esta es una gran oportunidad que tienen los jóvenes y una gran experiencia que estamos viviendo.
Queremos hablar –para cerrar- un poco de nuestro Centro, que van a visitar. Este predio hace cinco años guardaba tractores, había máquinas. Ahora se está usando para el estudio. Aquí la gente aprende y descubre qué más aprender con nuestra experiencia, y que es también mirar a la sociedad brasilera y tener la capacidad de aprovechar las estructuras que las sociedades tienen. En el mundo entero, por donde vamos, hay estructuras abandonadas, mal explotadas. Se encuentran pueblos sin trabajo. Y esa es otra gran cosa que queremos lograr con la auto-organización y con nuestra experiencia: que el pueblo sepa interpretar y tenga la capacidad de usar esas estructuras para un buen fin. Y que ese fin sea la construcción de la experiencia de construcción de los movimientos. Por eso este predio está siendo usado por muchas organizaciones porque entendemos que las estructuras no pertenecen al MST. Aquí está el sudor de muchos trabajadores, de muchos agricultores que fueron explotados y aquí está el retrato de lo que es la consideración del capital y que puede ser una cosa buena y puede ser usado por todos. Por eso es un espacio para que la gente debata, estudie, se encuentre. Es para eso que tenemos que ocupar las fábricas, es para eso que debemos dar trabajo a los desempleados. Para que usen las estructuras, para que sirvan de apoyo a la sociedad. Y en cualquier parte del mundo, esta es la prueba concreta del MST de construir un proyecto de sociedad basado en las experiencias.
Aquí en Paraná tenemos dos centros más de este tipo; no iguales pero dos centros construidos por personas del MST. Fue hecho por trabajo voluntario. Aquí no contratamos ninguna empresa. Detrás se está construyendo mientras acampamos en tiendas de lona. Y no es una gran empresa la que está ganando dinero, porque el pueblo necesita construir porque después sus hijos van a dormir, van a vivir y a estudiar allí. Y ahí es donde se asumen como parte de la estructura.
Y también es para mostrar que el pueblo sabe hacer las cosas. No es verdad que se necesitan algunos para hacer por la mayoría. Este es un pequeño ejemplo, este Centro y ahora la Escuela Latina; en el asentamiento del lago Curitiba vamos a construir un modelo de construcción civil ecológica, no vamos a buscar ninguna empresa, vamos a descubrir la manera de hacerlo, y lo vamos a hacer con nuestra propia manera, del gusto de los campesinos. Porque así la gente va construyendo una gran sociedad.
Muchos países en el mundo y principalmente Brasil tienen gente formada en administración desempleados: tienen ingenieros civiles, artistas... Por eso se necesitan muchos movimientos que sean capaces de organizarse solos y de dar trabajo. El trabajo no es un sacrificio como dice la elite mundial. La gente con el objetivo de tener trabajo ya comienza a estar feliz, como era tiempo atrás. Y los movimientos tienen que ser la oportunidad de dar trabajo. La gente necesita un proyecto y aquí estamos viviendo la experiencia de transformación del sistema de producción. Este predio producía soja para semillas y para beneficiar la investigación. Mil noventa y ocho hectáreas. El presidente de Syngenta, ministros de Canadá, de Agricultura de Estados Unidos pasaron por aquí para ver la experiencia; algunas universidades de Brasil mandaron agrónomos que estuvieron estudiando. Esta región de Paraná tiene más o menos el 50% de deforestación, por eso el envenenamiento es muy grande, el agua ya está contaminada. Nosotros asumimos la tarea de recuperar esta tierra. Estamos en la fase de cambiar el sistema de producción y hemos encontrado muchas dificultades, porque no tenemos apoyo económico del gobierno. Y porque tenemos que descontaminar los suelos. Pero además hay que vivir aquí con los agricultores rurales y conquistar a los vecinos, para que ellos también puedan sobrevivir para que nosotros podamos sobrevivir. Porque hay gente, sindicatos, que no quieren cambiar. Y eso es lo peor de todo.
Tenemos algunas experiencias pequeñas que están creando vida, de producción de leche, productos ecológicos, en su punto de inicio pero que la gente percibe que sirve. Hay una pequeña producción de soja orgánica que estamos vendiendo, que es una producción que ya no es considerada veneno. Nuestro objetivo no es una plantación de soja sino transformar, por eso también es importante que se vaya transformando en parte del cambio de matriz de producción.
También hay hortalizas ecológicas, hay dificultades pero estamos en camino del cambio de plantación. No estamos plantando veneno; no nos da para intentar otra cosa y en esos casos, volvemos atrás. El camino es sólo de ida, no hay retorno.
Hay pequeñas plantaciones de hierbas medicinales y de semillas nativas, no sólo en el Centro, también en los asentamientos y campamentos próximos,
El asentamiento que está rodeando el Centro es de 80 familias, cada una tiene 10 has. para trabajar. El propósito del movimiento es que cada familia trabaje su lote, su pedazo de tierra pero que tengan producción de alimentos, hagan producción orgánica, ecológica y no producción convencional. Estamos en debate estudiando con el agricultor y las familias para que puedan comprender eso y podamos iniciar en la próxima zafra el proceso del cambio. Por qué no lo iniciamos antes? Porque no tenían ningún apoyo económico de los gobiernos federal y estadual, para incentivar la producción agroecológica.
Además hay un fuerte enfrentamiento con las empresas; en la región hay muchas empresas de semillas, de veneno. En un asentamiento vecino las empresas ofrecieron veneno a un precio más bajo, semillas híbridas a un precio más bajo.
Estas son algunas de las pequeñas experiencias que permiten empezar a discutir y hacer el cambio a la producción agroecológica y al mismo tiempo ir formando, capacitando a los agricultores para conocer la ciencia de la agroecología, entendiendo que el agricultor no tiene cómo hacer si no conoce. Para nosotros es importante que el agricultor lo haga convencido y para convencerse tiene que tener un inicio concreto, la construcción de esa matriz concreta, en la práctica.


Si desea descargar el documento en formato word haga click aqui