EL GRR FRENTE AL PARO AGRARIO
Existe una mezcla de verdades y de mentiras en los
discursos de ambos supuestos bandos de este conflicto del campo que esta en los
diarios y en el paro agrario. Para Lustou, que debe
alimentar un sistema político clientelar insaciable,
las retensiones diferenciadas aparentarían ser aunque mínima, una medida justificada,
al menos para buscar recursos y exhibir una cierta voluntad de equilibrar la
desmesura de la sojización. Es por otra
parte, lo mínimo que se podría aguardar de un gobierno como política
agraria cuando
La soja, seguirá siendo un gran negocio para muchos,
aunque se eleven aun más las retenciones. De paso el Ministro de Economía, le
recuerda en el diario al campo que con esas retenciones comprará en el
curso del año cuatro mil millones de dólares para mantener el dólar alto.
Cuestión fundamental que aparece de modo solapado: el valor del dólar que
posibilita una Argentina agro exportadora en que los sojeros
hacen fortunas, está mantenido gracias a que todo el país aporta comprando
ingentes cantidades de dólares mes a mes para mantener el tres a uno... Pero de
esto no se habla o simplemente se lo da a entender solamente como instrumento de
presión, frente a los también insaciables que protestan un poco....
Por otra parte, en algo el campo tiene razón de
quejarse. Se ha instalado una enajenación respecto a visualizar solo los
finales de las cadenas productivas. Suponemos que tiene que ver con una mirada
urbana excluyente y con los intereses de los Agronegocios
y en especial de las cadenas agroalimentarias. Resulta evidente que las preocupaciones,
las políticas, el foco de atención mediático, etc. están solo sobre los finales
de las cadenas. Se visualiza el sache de leche no al tambero. Se visualizan los
silos no las tranqueras. Se ve el final de la cadena, el resto no se considera.
Como GRR, hemos recordado reiteradamente que los
derechos a la exportación comúnmente mal llamados retenciones, mal llamados
porque lo que se retiene se devuelve y ello aquí no sucede, fueron establecidos
por el Presidente Duhalde en el año 2002 para ser
pagados por los exportadores. El ex director de la Junta de
Granos dice:”El precio del grano
que cobra el agricultor es el del mercado internacional menos las
retenciones. Hoy US$ 533, menos 44% que es el
impuesto que paga. Pero el responsable del pago al fisco es el exportador, que
actúa como un agente de retención del impuesto que lo pagará mucho más tarde:
15 días después de haber embarcado el grano”. Y aparentemente así es, aunque la trampa es que los
exportadores le añaden estos costos a la producción, o sea que violando el
espíritu de la Ley, y con anuencia del Estado, socializarían estas retenciones hacia
abajo con los productores e inclusive con los consumidores que somos todos
nosotros, porque pagamos las retenciones a la exportación del trigo
aparentemente cada vez que compramos pan, con lo cual nosotros y cada
productor, pagamos las retenciones con las cuales se mantiene el dólar alto
para que el sistema continúe pedaleando, produciendo desempleo, cáncer y
devastaciones, así como también dinero para paliar la pobreza que la
soja produce y con esa pobreza "clientelizada"
se pueda perpetuar el sistema político partidista que sostiene a
Y lo paradójico es que, cuando los representantes
del campo protestan, lo hacen contra el Estado que aplica las retenciones y no
contra las corporaciones que, en nombre del Estado y abusando de su rol en la
cadena de comercialización, las socializan con ellos. De tal manera que, abrevando
en obsoletos criterios antiestatalistas de entraña
liberal, hacen causa común con los mismos finales de la cadena que los abusan e
invisibilizan, o sea con ADM, con Bunge,
con Dreyfus, con Cargill...
y la dependencia que sienten hacia las corporaciones es tan grande que siendo
sus víctimas, prefieren operar como cómplices y acusar al Estado. ¿Acaso FAA,
CRA o CARBAP son exportadores? Entonces, por qué razón van al paro agrario
contra un impuesto a las exportaciones sino porque están cubriendo la
aberración y la violencia de que las corporaciones les hagan pagar el tributo a
ellos…
De hecho, tomemos conciencia que los que protestan por
las políticas tributarias son los productores, no son Los Grobo,
ni El Tejar, Cargill o ADM los que se quejan. Estos
últimos le pagan al productor
Las corporaciones están en el
poder, esto queda claro en lo que expresa F. Etcheverry:”Entonces, se calculó que con esos
formularios los exportadores "privatizaban" US$
400 millones. El escándalo llevó a que Diputados aprobara un texto que
eliminaba esa privatización del impuesto (alícuota y precio FOB) con efecto
retroactivo. Sin embargo, en el Senado se tropezaría el miembro informante, el
oficialista Roberto Urquía, quien es dueño de
Aceitera General Deheza (la más grande de capital
nacional que actúa sin conflictos con las multinacionales Cargill, Bunge, Dreyfus, ADM)” y agrega “Pese a ese evidente interés personal, Urquía
no sólo no se excusó, sino que con el secretario de Agricultura, Javier De Urquiza, y los interesados, consensuó
un texto que limitó el de Diputados y así se sancionó la ley el 26 de diciembre
último. Inclusive, según el senador Miguel Pichetto,
violando la instrucción recibida del Gobierno de sancionar sin cambios el texto
de
Diputados”.
.
Los granos con que preparan los alimentos
balanceados con el que hacen esa carne producida en forma industrial, también
los pagan a 165 dólares como si fuera para exportación, cuando en realidad, esa
soja no sale del país como grano, o sea
que el alimento de sus criaderos, les cuesta la mitad que al productor común
que hace carne, y con el que compiten en el mercado interno. En el caso que
hagan biocombustibles estarían pagando como derechos
para la exportación tan solo un 20% de retenciones, cuando le sacaron por los
granos 45% al productor, o sea que el 25 por ciento es ganancia líquida, y
estamos hablando en este caso, de aproximadamente 75 dólares de ganancia por
tonelada, producto de una estafa lisa y
llana aunque legalizada, que por otra parte no se denuncia, sencillamente por
una dependencia ideológica de las víctimas que aceptan sufragar ese precio vil
para continuar dependiendo de un liderazgo que viene de larga data.
De esa manera, podríamos afirmar que cualquier
política tributaria que se establezca, en los marcos del actual modelo de agro
exportación y de producción de commodities, no hace
sino, fortalecer la tendencia a mayores cultivos industriales, a la vez que
añadir riquezas a los que más tienen, los pooles y
las Corporaciones. Las políticas actuales, acrecientan las prácticas de una
agricultura industrial sin agricultores ni población en el campo. Las mayores
retenciones a
Respecto al actual paro agrario, entendemos que no se
debería hablar más de la oligarquía, al menos tal como a ella nos referíamos
hasta no hace demasiado tiempo, tal como continúan haciendo sectores “progresistas”
funcionales al sistema de la Soja, porque en realidad una oligarquía es una
clase que tiene poder propio o que tiene poder sobre el Poder y en este caso
uno de los problemas de estos ricos ganaderos invernadores
es que no solo no tienen suficiente poder sobre el Gobierno o sobre el
Estado, sino que ni siquiera tienen la capacidad de negociar más o menos
exitosamente con los Frigoríficos o con los Pooles, y
por eso el pataleo y las tensiones en las que estamos, sin suficiente
conciencia y con discursos antiguos, prejuiciosos y con connotaciones al pasado,
en que sobrenadan enormes confusiones y nostalgias de la época en que tenían
poder, y en especial en los que no queda claro, aparte de los propios
fantasmas, contra quien se pelea o acaso qué es lo que se quiere conseguir.
Volver al pasado para ellos es imposible, deberían en todo caso saber negociar
en el presente con los gerenciadores del modelo,
pero se les mezclan ideologías viscerales y los viejos discursos se les imponen
absurda y patéticamente, sembrando aún más confusión en los escenarios
políticos de la Argentina, donde todas las tendencias y vectores parecieran
continuar alentando desde diversos abordajes a la Republiqueta
Sojera.
GRR
Grupo de Reflexión Rural
Marzo
de 2008