SOBRE LA
BIOTECNOLOGÍA EN CUBA Y LA PROMESA DE DISTRIBUIR OGM SIN COBRO DE PATENTES
GRR
Grupo de Reflexión Rural. Buenos Aires Febrero 2006
Desde el
comienzo de las discusiones sobre la pertinencia del uso de los organismos
genéticamente modificados, nos sorprendió que a fines de los años 90 se
realizara un encuentro Internacional de Biología Molecular en La Habana, Cuba,
concretamente en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de la
Habana[1].
Entonces, la
mayoría de los colegas que consultamos nos comunicaban que efectivamente en
Cuba tenían "en ensayo" numerosos eventos transgénicos, pero que no
eran utilizados, al menos en agricultura.
Nos sorprendía
asimismo, la importancia que los mismos técnicos argentinos le daban a la
producción "organopónica" cubana, que ha sido motivo de reiteradas
visitas de capacitación de profesionales comprometidos en proyectos de
producción agro ecológica, siendo a nuestro entender esas producciones al menos
sumamente polémicas desde un punto de vista estrictamente ecológico por
tratarse, sin lugar a dudas, de un sistema no sólo dependiente de insumos sino
también de un sistema donde se le da primacía a las tecnologías por encima de
los procesos naturales.
Es decir que,
hasta ese momento y según las referencias que teníamos, la concepción de los
funcionarios de la isla, admitía sin mayores debates, la coexistencia de la
agricultura orgánica con la transgénica y otras agriculturas de insumos.
De acuerdo con
un artículo de Times de mayo de 1996[2],
en 1986, el CIGB se habría tornado en motor de la investigación de los más de
dos docenas de institutos cubanos dedicados a las ciencias biológicas. El
centro, junto con su brazo de marketing, una entidad quasi-corporativa llamada
Herber Biotec empleaba ya en esa época a más de 1200 técnicos y científicos[3].
No cabe dudas que la situación vivida por los
cubanos debido al bloqueo y a la caída del muro, condujo a los
científicos a ser altamente pragmáticos, acostumbrándolos a tratar de
solucionar problemas concretos, ya que la agricultura cubana fuertemente
dependiente a insumos, casi colapsó luego de la implosión de la URSS, que
durante años había subsidiado a Cuba con gasolina, pesticidas y fertilizantes
derivados del petróleo. Los científicos del CIGB se concentraron luego del
derrumbe de la URSS en mejorar el aprovisionamiento de alimentos, obtenidos por
otras prácticas que las comunes a la agricultura convencional.
Por encuentros
casuales pero vivenciales, miembros del GRR hemos tenido la certeza de que Cuba
consume actualmente soja salada o dulce, tres veces por día todos los días del
año. A pesar de esta práctica nunca pudimos informarnos de la procedencia (RR o
no de la soja).[4] Bajo el
título "Yogur de soja, un tesoro
virgen" un artículo del diario digital del Granma, Cuba el 18 de abril
de 1995 dice: " La Hacienda, el establecimiento que le naciera primero a la
Industria Láctea granmense, y enclavado en la periferia de Bayamo, anda
atareada por estos días en la prueba de una gran maquinaria que producirá, de
acuerdo con su capacidad, 72 toneladas de yogur de soja en nueve horas... Si el
yogur de soja no tiene hoy más seguidores es porque desconocen el tesoro
nutritivo que el representa... Especialistas
en alimentos de varias partes del orbe coinciden en calificar a la soya como el
commodity agrícola más dinámico, pues la demanda de trigo es estable y la del
maíz crece pero con una tasa relativamente baja, mientras la de soja parece ser
inagotable. Todo porque esta última está penetrando cada vez más como
componente clave de los alimentos balanceados para todo tipo de producción
ganadera; antes se usaba un cinco por ciento en pollos y cerdos y ahora su
utilización ascendió al 30 por ciento, pues no hay proteína más barata y con la
misma calidad. En tanto, también se expande en el consumo humano directo,
incluso el pasado año el alimento de consumo masivo que más creció fue la
bebida de soja; varias de las principales compañías lácteas incorporaron el
grano, fundamentalmente en yogur, en su canasta de productos."[5]
Cabe destacar
que según información que llega de la agencia Reuters, se suscribió una carta
de intención para que Cuba adquiera en el próximo año en Estados Unidos y
principalmente en el estado de Nebraska, 150 000 toneladas de complejo de soya,
cantidad que podría duplicarse. ALIMPORT contrató 25 000 toneladas de harina de
soya con una compañía de Nebraska.[6]
Según el
mencionado artículo de Time de 1996, ya entonces...”Los investigadores cubanos
solían verse a sí mismos como proveedores de biotecnología para su propio país
primero, luego para el Caribe y finalmente para países en vías de desarrollo
grandes como Brasil, China e Irán. De esta forma, Herber provee vacunas de
Hepatitis B gratis y le cobra a países como India sólo 2 dólares por unidad.
Pero el "período especial" como los cubanos se refieren
eufemísticamente a la crisis económica que siguió al retiro de la URSS, ha
dibujado estas prioridades, y los biotecnólogos cubanos están manteniendo
ambiciones mayores. Tenemos la tecnología, declara Julio Delgado, quien
encabeza el programa de enzimas industriales del CIGB. "Ahora estamos
buscando socios con dinero. Joint Ventures con empresas extranjeras (a pesar de
estar prohibidos por el bloqueo, agregamos nosotros) podrían reforzar la
credibilidad de Cuba en el mercado global de biotecnología. Mientras los
institutos cubanos conducen ensayos clínicos de vacunas y drogas e
informalmente siguen las directivas de EEUU para testar a campo, organismos
modificados genéticamente, persiste la percepción de que Cuba a veces libera
sus productos prematuramente.
A principios
del mes de diciembre del 2005, nos sorprendió la noticia que Cuba prepararía el
lanzamiento al mercado de numerosos alimentos transgénicos. En esa noticia se
comenta que: " La Habana dispone de arroz, boniatos (batata), maíz y tomates
transgénicos en fase de estudio que pueden llegar al mercado dentro de tres
años y cuyas licencias serían regaladas en países pobres para combatir el
hambre¨ (...) "Espero, sueño, que en el correr de los próximos tres o cuatro
años nuestros transgénicos cumplan con todos los requisitos (de bioseguridad) y
puedan ser comercializados", dijo Carlos Borroto, vicedirector del
Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba. Entre los transgénicos
cubanos más avanzados habría variedades de maíz y boniatos (batata) resistentes
a los insectos; arroz inmune a los hongos, y tomates que no les afectan los
virus, explicó el científico durante un Congreso Internacional de Biotecnología
realizado esta semana en La Habana. En los laboratorios cubanos crecen también
papas, plátanos (bananas), papayas (mamón) y hasta piñas (ananá) genéticamente
modificadas. Borroto, dijo que todos los transgénicos cubanos están en fase de
estudio de campo y ninguno salió todavía al mercado. "La filosofía en general del
país es poder compartir estos resultados. Las plantas transgénicas que estamos
procesando son, principalmente, para darlas gratuitamente a los
agricultores", añadió[7].
Cuba exporta
300 millones de dólares anuales en fármacos y tiene una potente industria
biotecnológica que ha producido innovadoras vacunas contra la meningitis y la
hepatitis B. Los medicamentos cubanos son exportados a unos 30 países en vías
de desarrollo, a veces sin cobrarles las patentes. Científicos de unos 30
países discutieron en el reciente Congreso de Biotecnología de La Habana los
riesgos de los cultivos transgénicos. Todos habrían estado de acuerdo en
aplicar la regulación más estricta posible. El representante de las
instituciones cubanas manifestó que si los organismos genéticamente modificados
demuestran no ser nocivos para la salud podrían ayudar a solucionar el hambre en el
mundo, un problema que según Naciones Unidas afecta a más de 850
millones de personas.
"El
problema del hambre no se va a resolver sólo con los transgénicos, pero
seguramente podría ayudar", dijo Teresa
Esteve, del Instituto de Biología Molecular de Barcelona. La científica
catalana dijo, por ejemplo, que introducir la vitamina A en el arroz permitiría
balancear la nutrición en países donde la dieta se basa en dicho grano. Según
datos divulgados en ese congreso de Biotecnología de La Habana, el cultivo
mundial de transgénicos creció exponencialmente en la década pasada, saltando
de 1.7 millones de hectáreas en 1996 a 81 millones en 2004.
Ecologistas y
organizaciones campesinas se oponen al uso de los transgénicos por
considerarlos productos inseguros que amenazan la salud y la cultura de los
pueblos. Según GRAIN, “…los cultivos
transgénicos son absolutamente incompatibles con los principios de la soberanía
alimentaria. Los cultivos transgénicos son creaciones patentadas de una
industria de alta tecnología, que no pueden integrarse a los sistemas agrícolas
de base local y dirigidos por los agricultores, sin perjudicarlos. En efecto,
los cultivos transgénicos son una amenaza decisiva para esos sistemas. Los
cultivos transgénicos plantean riesgos inherentes –riesgos a la salud, riesgos
ambientales, riesgos socioeconómicos y riesgos culturales. No hemos visto un
solo cultivo transgénico en el mercado o en trámite de investigación que
justificara tales riesgos, en especial para países pobres con grandes
poblaciones agrícolas.”
Para Borroto,
en cambio, del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba, el
verdadero problema de los transgénicos es que tanto la tecnología como los
derechos de uso están monopolizados por la compañía estadounidense Monsanto: "El
peor daño lo han hecho las grandes compañías. Es muy riesgoso tener más del 80
por ciento de los transgénicos en manos de una sola empresa".
Mas allá de la
carencia de certezas sobre el tipo de eventos ofrecidos y su aplicación
práctica, es posible hacer algunas suposiciones, tal vez
"arriesgadas" pero necesarias para confeccionar una estrategia dentro
de los grupos preocupados por los efectos socio-ambientales y económicos de los
OGM. Es "posible" que la Soja
RR (como sucedió en Argentina) se difundiera en su momento en Cuba, sin el
patentamiento correspondiente por parte de Monsanto. Es probable que en Cuba el
desarrollo de procesos difíciles de ser admitidos en los países centrales (como
sucede en Argentina) y siendo Cuba el "más avanzado" en el desarrollo
de "regulaciones" propuestas y promocionadas por la FAO, UNEP, GEF;
PNUD; etc., serviría de "ejemplo" (como lo fue la CONABIA, Comisión
Nacional de Biotecnología Agropecuaria, en la Argentina) para ser imitado por
otros países que todavía ofrecen resistencias a la introducción de OGM.
La realidad y
la experiencia de lo sucedido con la
soja RR en Argentina, donde no se la patentó y hoy no se paga regalía, es
posible que haya aconsejado a los equipos de pensamiento de las transnacionales
a imaginar estrategias que dejen sin argumentos a los "ecologistas y
activistas" que protestamos contra
los patentamientos. Una distribución gratuita de OGM, haría por lo tanto mas
fácil para las grandes Corporaciones el trabajo de penetrar en aquellos países
que aun se resisten, luego podrían llegar naturalmente esas transnacionales con sus "insumos asociados" dentro de los
cuales puede estar inclusive el temido
Gen Terminator. Es
"posible" entonces, que el regalo de OGM por parte de Cuba, más que
reducir el negocio de las transnacionales lo
pueda "incrementar" a cercano plazo,
en el sentido más cabal del término.
Según GRAIN: …“hay países africanos en los que el grupo
de presión de la ingeniería genética todavía no se ha apropiado de los procesos
legales en materia de bioseguridad. Zambia ha resistido valientemente la enorme
presión ejercida desde el exterior para que acepte la ayuda alimentaria de transgénicos.”[8]
Tememos con razones fundadas y teniendo en cuenta el prestigio de Cuba, que
en casos como el de Zambia, la disposición cubana a comercializar OGM podría
ser decisiva para quebrar esa voluntad actual de resistencia frente a las
presiones de las corporaciones. Por otra parte el hecho de que Cuba renuncie a
sus patentamientos haría desaparecer uno de los más fuertes argumentos
contrarios a la entrada de semillas para la agricultura: tal como son las
patentes y la nueva dependencia de los campesinos a las transnacionales. Simultáneamente, se da el hecho equívoco de que Cuba
renuncia a las patentes de sus OGM pero no pone en discusión el patentamiento
de la vida, que es una de las más importantes reivindicaciones en la lucha
contra el Capitalismo Global.
Aquí sería
importante hacer notar también, que, no sería lo mismo oponerse al arroz dorado
sin patente, que sería muy difícil argumentar contra una batata sin
antitripsina y a la vez sin patente, pero luego de ser aceptados, sería fácil comprender que habrían oficiado
de punta de lanza para introducir los "negocios transgénicos en
serio", o sea algodón Bt, RR; maíz RR; Bt. y demás semillas GM de las
Transnacionales. En este aspecto la FAO tiene estudios en África donde
determina la necesidad de proveer a las campesinas, esposas de enfermos de
SIDA, de "una ayuda para controlar
plagas y malezas en algodón" en condiciones de minifundio. Esta
introducción de los OGM bajo la justificación de ayudar en el
autoabastecimiento y el minifundio, contradicen un argumento que el GRR ha
elaborado a partir de la experiencia
nacional, tal es que los OGM son el eje de un modelo que necesita escala
"industrial" conducente a la producción de commodities agroindustriales,
de las cuales la soja es el ejemplo paradigmático, modelo contrapuesto al de
los mercados locales de alimentos para consumo directo. También es
"posible" que sobre la base de los regalos, como sería el caso del no
cobro de patentes por parte de los cubanos, se trabaje añadiendo nuevos eventos
biotecnológicos o GM, es decir: genéticamente modificados. De esa
manera, se soslayarían a nuestro entender, los grandes debates actuales
instalados luego de muchas luchas campesinas y ecologistas, tales como son el
de los riesgos y principios precautorios respecto a la biotecnología en la
agricultura, y por otra parte, el derecho a las semillas y el rechazo al
patentamiento de la vida.
De hecho, se
dará la situación que, si se acepta en principio de Cuba una batata GM sin
Antitripsina y luego las Corporaciones
ofrecen la misma característica pero además
con los genes RR de resistencia al herbicida de Monsanto, probablemente
el mismo campesino la aceptaría aunque tenga que pagar entonces sí, la
correspondiente regalía.
Nosotros como
GRR, consideramos en la Argentina durante mucho tiempo, que los sectores
científicos cubanos llevados por la propia lógica de una dialéctica que
convierte las verdades de la ciencia en dogmas, estaban aprovechando como grupo social corporativo,
la institucionalización de ese nicho de poder, para pasar por encima del bloqueo, establecer
relaciones múltiples con diversos países, y alcanzar niveles de vida de privilegio
en relación a lo que ha sido la dura y austera vida del cubano medio en los
últimos años. Los testimonios al respecto de científicos amigos nos lo probaban
así, y aún en los momentos difíciles en que discutiendo en nuestro país el
modelo biotecnológico impuesto y sus consecuencias de hambre y de miseria, los
parlamentarios argentinos nos intentaron enfrentar con científicos de la isla
que defendían los cultivos transgénicos, nosotros evitamos la confrontación y
callamos… Lamentablemente, aquella
apreciación nuestra acerca de los científicos cubanos como grupo
corporativo, apreciación que trataba de salvar las políticas de la Revolución,
ya son difíciles de mantenerse. Hoy resulta evidente que, despreciando las
penosas experiencias de cierta tradición soviética que hizo de la ciencia una
verdad inmutable, y que alimentó hasta el
paroxismo y la implosión el mito iluminista del Progreso, Cuba ha convertido a
la Biotecnología en una política de Estado. Lo sentimos mucho, lo sentimos en
especial por los campesinos del mundo que luchan por sobrevivir frente a la
Globalización aferrados a sus propias semillas y a sus mercados locales, lo
sentimos también por los numerosos activistas que sufren cárcel y persecuciones
por oponerse a las políticas de las transnacionales, por segar campos de
cultivos GM y por manifestar contra las cumbres de la Organización Mundial de
Comercio.
El proceso de
la Revolución Cubana, que encandiló a nuestra generación en los años
sesenta con su propuestas
revolucionarias ha devenido actualmente en situaciones en que, sus
representantes científicos, son capaces de generar propuestas que hasta ayer sólo
escuchábamos en boca de los personeros de las empresas, tal el que las semillas
transgénicas podrían llegar a solucionar el hambre del mundo....
Nuestras preocupaciones y resistencias frente a los
OGM se encuentran validados por un cúmulo de
indicios científicos
insoslayables y cada vez más y más alarmantes.
Aún más todavía, estamos seguros que les bastaría a los científicos
cubanos volver sus ojos y su investigación de riesgos e impactos sobre su
propia población, comenzando por las consecuencias médicas del reemplazo de carne por soja GM en las “fricas“ o hamburguesas cubanas de consumo masivo en
los cercanos años 90, y de los actuales
yogures, leches y quesos elaborados con sojas GM y en sus impactos sobre los
índices cancerígenos en la isla, para imprimirle a sus actuales prácticas y propuestas a favor de los alimentos de
origen transgénico, de un espíritu de mayor cautela.
Referencias:
http://bh2005.cigb.edu.cu/inicio.asp
http://www.monsanto.com.br/biotecnologia/links/links.asp
http://bioveg.bioplantas.cu/en/Index.asp
http://www.inca.edu.cu/investigacion/investigacion.htm
http://gndp.cigb.edu.cu/NEWS/PDF/CIGB-Heber%20profile%202005%20espa%C3%B1ol
http://www.grain.org/bio-ipr/?id=175
http://www.acdi-cida.gc.ca/CIDAWEB/webcountry.nsf/VLUDocEn/Cuba-ProgrammingFramework
http://www.gene.ch/genet/2001/Feb/msg00036.html
[1] http://www.cigb.edu.cu
[2] Revista Time, mayo 13, 1996: Hecho en Cuba. Por Madeleine Nash, La Havana
[3] http://www.heber-biotec.com http://gndp.cigb.edu.cu/NEWS/PDF/CIGB-
[4] Comunicación personal de Dra. Ana Vera Estrada -CIDCC Juan Marinello, La Habana Cuba, y otros.
[5] http://www.lademajagua.co.cu/infgran2529.htm
[6] Contratos por 119 500 toneladas de productos del estado de Nebraska. Feria Internacional de la Habana XXIII FIHAV 2005 Expocuba del 31 de Octubre al 5 de Noviembre. http://www.opciones.cubaweb.cu/suplementos/fihav-2005/html/contrato-2.htm
[7] Cuba prepara el lanzamiento al mercado
de alimentos transgénicos. REUTERS
http://www.jornada.unam.mx/2005/12/03/a03n1cie.php
[8]¿A quién se alimenta? por Matt Mellen. http://www.grain.org/biodiversidad/?id=222