LA GÉNESIS DE UNA POLITICA AGRARIA
De la OCDE a la producción de biodieseles de Soja
Durante los últimos días de Enero del 2007, un grupo de
personas en representación de agencias no gubernamentales Europeas, de América
del Sur y del este de Asia, todos preocupados por algunas medidas que se
anticipaban sobre la crisis energética, mantuvimos contactos telefónicos entre
nosotros, con el fin de encontrar las maneras más adecuadas para lograr
persuadir a los mandatarios Europeos, que proseguir con las metas establecidas
en relación con el corte de combustibles para el 2010, implicaba graves riesgos
para el medio ambiente a nivel global.
En una de esas conferencias telefónicas mantenidas,
nos preguntábamos las razones por las cuales este proceso resultaba tan
acelerado... Y por qué causa los que deciden las políticas energéticas, no se
detienen siquiera a evaluar las evidencias que existen respecto a la
insostenibilidad de la producción de biomasa en escala, y en especial
pensábamos en las crecientes cantidades de materias primas originadas en la
agricultura, que están comenzando a llegar desde lugares remotos, ahora para
saciar las demandas energéticas de la sociedad europea. La respuesta justa nos
la dio una activista Alemana, quien nos dijo: “Es que el proceso no es
democrático, lo están llevando adelante oscuros funcionarios de la Unión
Europea, obedientes a un mandato externo y sin mayores miramientos... Para
entender este diseño, hay que mirar a la OCDE”… y así fue cómo, haciendo
referencia a un caso significativo, direccionamos nuestra atención al nuevo
programa sobre bioeconomía, antecedente inmediato de las políticas que nos
preocupaban.
El “international futures programme” de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), inició en el mes de octubre pasado, un proyecto
que lleva como objetivo diseñar instrumentos legales, que puedan ser adaptados
a los marcos legislativos nacionales de los países "desarrollados" y
también, de los llamados "en vías de desarrollo". En el informe en
cuestión, titulado en ingles “The Bioeconomy to 2030 designing a policy
agenda”(1), la OCDE redefine a la Bioeconomía, como una nueva disciplina
que agrupa e interrelaciona a las bioindustrias, la agro energía, y las
producciones de medicamentos y comodities agrícolas originadas en la
biotecnología y en la Nanotecnología. La OCDE tiene como objetivo instalar
estos temas en las agendas políticas nacionales para que se formulen leyes que
propicien y legalicen estos desarrollos.
Uno de los planes del citado programa de Bioeconomía,
es el de instalar el concepto marco de la llamada: "Biorevolución",
concepto que, tendría sus referencias históricas en la llamada Revolución verde
de los años 50, así como luego en la Revolución Biotecnológica de los años 90.
Y que más tarde, se continúa en lo que se denominó el Poder del Conocimiento,
poder basado en la apropiación y privatización de la información y de la
investigación mediante los sistemas de patentamiento y registro.
En el pasado,
un número importante de compañías interesadas en marcos legislativos que les
permitieran introducir en los mercados globales sus productos, integraron el
consejo asesor del “OCDE International Futures Programme”, programa encargado
del diseño de políticas referentes a la aplicación de la biotecnología y de las
nanotecnologias (2) a las producciones globales y a las necesidades de los
mercados internacionales. Las corporaciones dedicadas a la producción y al
comercio de semillas transgénicas utilizaron esos lugares de privilegio para
ofrecer a los gobiernos sus visiones sobre el futuro de la agricultura, en los
marcos de las nuevas innovaciones y alianzas corporativas surgidas del nuevo
paradigma de la bioeconomía.(3)
El proyecto de la OCDE sobre bioeconomía, pretende
evaluar el cambio de paradigmas productivos y crear las condiciones para
generar en los diversos países, las políticas públicas que favorezcan esos
nuevos desarrollos.
En lo que se refiere a biocombustibles, la
organización hermana de la OCDE, la Agencia Internacional de Energía (AIE)
publicó en el año 2004 un manual titulado en ingles “Biofuels for transport -
An international perspective”. (4) El libro es apologético respecto de los
avances de la biotecnología y fue escrito en colaboración con el sector privado
y académico. El libro hace recomendaciones específicas para la creación de
políticas públicas que incentiven el uso de biocombustibles. En ese mismo año
la OCDE publicó un conjunto de estudios, también realizados por académicos y
por consultores, en el qué, además de hacer una llamada a la estandarización
legislativa de los códigos de prácticas internacionales para el comercio de
biomasa, plantea que no deben existir subsidios para esas producciones (5), lo
cual es sabido exacerbará de manera exponencial, la importación de biomasa y de
biocombustibles por parte de los países ricos a los pobres del planeta.
Uno de los ejemplos que nos preocupan en esas
políticas globales, consecuencias directas de usinas generadoras de ideas para
los nuevos marcos legislativos que, desde las Corporaciones comienzan a tutelar
el destino de las naciones, es el del proceso de gestación de la ley de
promoción de los biocombustibles en la República Argentina. Esta ley fue
generada desde el ámbito de las empresas privadas con la colaboración de
algunos pocos funcionarios de Estado.(6) Hoy, muchos de aquellos consultores
privados de los primeros foros dedicados a diseñar la política nacional sobre
biocombustibles son altos funcionarios y deciden las políticas públicas. Uno de
aquellos ex consultores, es hoy, nada menos que portavoz de la Secretaria de
Energía de la Nación en el tema de biocombustibles, justamente a cargo de la
aplicación de la ya promulgada ley de promoción a los biocombustibles[1] . (7-8)
Entre los representantes del
sector empresarial que colaboraron activamente en el nacimiento de la ley sobre
Biocombustibles, hubo representantes del complejo sojero, ellos tuvieron a su
cargo exponer la relación de los biocombustibles con el desarrollo sustentable.
Sin embargo, en ningún momento, se tuvo en cuenta que la conversión de las
tierras utilizadas hasta ahora para la producción de forrajeras o para producir
alimentos, y de ahora en más, para complejos agroindustriales, podrían poner en
riesgo indudable, el derecho soberano de nuestro pueblo a una alimentación
saludable.
Estamos refiriéndonos a enormes complejos
agroindustriales que desarrollarán la producción de maíz y de sojas
transgénicas a una escala jamás imaginada y en los marcos de un modelo
hegemónico de agro exportación, para alimentar ganados de corral, pollos de
criadero y producciones masivas de dieseles y etanoles para
mezclar con las gasolinas en la UE y en los EE.UU. (9) Asimismo, estamos
describiendo un nuevo y temible poder que nace de la alianza corporativa y de
sus innovaciones tecnológicas, y que tal como puede verse en sus propias
páginas electrónicas, no oculta que son ellas mismas las que generan las
políticas públicas y las que planifican el territorio y las producciones, y que
además de ello subordinan sin pudor alguno a los organismos estatales de
certificación y de investigación a sus propios designios.
Resulta evidente que, en esas condiciones impuestas
desde la necesidad de los mercados globales la autonomía de los Estados es
sencillamente irrisoria, que las democracias resultan absolutamente devaluadas
y se convierten en parodias, en las que el ciudadano opta entre candidatos que
no se proponen modificar los modelos impuestos por las nuevas dependencias
globales, y además que, tanto la seguridad, cuanto la soberanía alimentaria de
los pueblos desaparecen en los marcos de una realidad catastrófica y en medio
de la insumo dependencia, el desarraigo rural y el despoblamiento del campo, el
hambre, la indigencia y los colapsos ambientales.
Las leyes de promoción de biocombustibles, tales como
las promulgadas en la Argentina, se están introduciendo simultáneamente en
muchos países del mundo, como herramientas legales para dar seguridad jurídica
al nuevo gran negocio de los biocombustibles. (10)
En Argentina la Ley hace obligatoria en 4 años el uso
de una mezcla de combustibles fósiles con un 5% de etanol para la nafta y de
biodiesel para el gasoil. Esta medida significa que tendrán que producirse alrededor
de 600.000 toneladas por año de biodiesel y 160.000 toneladas de etanol. Armonizar internacionalmente leyes que promueven los biocombustibles,
garantiza nichos comerciales no tan solo en los mercados locales, sino como es
el caso de los agronegocios argentinos, una significante apertura de comercio
con el exterior. La razón principal de la producción de biocombustibles en la
Argentina sin embargo, tendría como principal objetivo la exportación a los
países ricos. De tal manera, y ante la actual propuesta de la Comisión Europea
sobre la adopción de objetivos obligatorios de utilización de biocombustibles
en el sector del transporte (11), el asesor de la Secretaria de Energía Osvaldo
Bakovich, dice:
“Europa va a necesitar (en el 2010) 11 millones toneladas
de biocombustibles, lo que significa que nuestro país estará produciendo tan
sólo 10% de lo que demandaría ese continente”.
Se estima que hacia 2008, la Argentina estará en
condiciones de producir 1,2 millón de toneladas en biodiesel y etanol para
exportar. Mientras tanto, la Unión Europea comenzará a reemplazar un porcentaje
de las naftas y diesel, que irá posiblemente de un 5,75% en el 2010 a un 10%, o
aún más, 12,5% para el 2020- con biocombustibles elaborados sobre la base de
aceites de soja, palma, colza, jartrofa y etanoles provenientes del azúcar y
del maíz entre las principales materias primas provenientes de la agricultura.
(12)
Los expertos en agronegocios estiman que Europa, a
pesar de ser actualmente la región del planeta con mayor producción de
biodiesel, no podrá tener la producción suficiente para cubrir las necesidades
a que la obligará, la proporción obligatoria del 5.75 % en el 2010. Se
requerirán 9 millones más de toneladas de biodiesel de las que se producen
actualmente y ello abrirá las puertas a la importación. Argentina es el primer
productor mundial de aceite de soja y esto pone a las plantas procesadoras de
aceite en la primera línea para cubrir la demanda interna y externa.
No sorprende entonces que los productores de energía
fósil y los agronegocios estén respaldando
fuertemente estas nuevas políticas. La avalancha de información que esta
llegando en estos momentos sobre la reacomodación energética es tremenda e
imposible de describir en pocos renglones. Por lo pronto, sabemos que Repsol,
junto a la empresa Bunge, están construyendo plantas de biodiesel en España,
plantas en las que se utilizará como materia prima la Soja y el aceite de palma
importado.(13) Un número de compañías como Total, British Petroleum, Petrobras,
Cargill, Monsanto, Syngenta, se encuentran asimismo en proceso de elaborar
productos y concretar una oferta corporativa sólida para las obligaciones de
mezcla de combustibles en la UE, para el año 2010.
En la Argentina, la aceiteras Vicentín,
General Deheza, la petrolera Repsol YPF, la empresa Oil Fox (14),
entre las principales en el negocio del biodiesel, están invirtiendo sumas
millonarias en la construcción de plantas procesadoras cercanas a los puertos.
Simultáneamente, la agroindustria, ante las posibilidades de comercializar con mayor
intensidad con el exterior, y necesitada de nuevas redes
de infraestructura, está haciendo lobby de manera agresiva ante el Estado, para
que se mejoren los calados de la hidrovía Paraná- Paraguay y se
fortalezcan las redes viales provinciales.
El actual diagrama agroenergético
global creará inevitablemente serios conflictos por el uso de la tierra, debido
a la competencia suscitada entre aquellas tierras destinadas a producir
agroenergía, con las que ahora se destinan a producir comida. Y considerando
que, los modelos de producción intensiva, están desde hace ya bastante tiempo
comprometiendo la vida del planeta y de sus habitantes, podemos imaginar los
riesgos a que se nos predispone poniendo ahora la agricultura al servicio de
producir combustibles.
Los criterios de sostenibilidad y de
certificación de los biocombustibles que se están considerando actualmente en
la UE, son equívocos y tramposos, pues ignoran los derechos humanos
relacionados con el acceso a una alimentación sana por parte de las
poblaciones.
La Comisión Europea en varias
oportunidades ha mencionado la necesidad de certificar las materias primas
utilizadas para producir biocombustibles. Con tal motivo, se han iniciado al
menos cuatro proyectos dedicados a la elaboración de criterios para la
certificación de los biocombustibles y la biomasa. El más importante de ellos,
por sus posibles implicaciones en la actual legislación Europea, es el
realizado por la Comisión Cramer, en Holanda. (15) Se estima que los resultados
del proyecto holandés serán la base de la futura política Europea de
certificación de biocombustibles y biomasa.
En el informe Cramer la palabra alimento,
aparece en numerosas oportunidades pero siempre en relación a la competencia
por la tierra (bioenergía vs. producción de commodities agropecuarias).
Bajo el criterio titulado de “bienestar”, los derechos humanos aparecen como un
indicador más junto a las condiciones laborales, los derechos de propiedad, las
condiciones de vida dignas de las poblaciones locales, etc. Como recomendación,
algunas ONGs consultadas por la comisión, se refieren a la necesidad de
proteger la producción de alimentos para el consumo local. Aunque ponderable
esta última recomendación, resulta inaplicable en un país como la Argentina,
con más de 17 millones de hectáreas de cultivos de soja transgénica y con una
Sociedad atrapada y dominada por las Corporaciones y los Agronegocios.
Recomendaciones de este tipo son tomadas por representantes del sector sojero y
actualmente promotores del Biodiesel de Soja, y expresadas de la siguiente
manera:
“Pensar en esta competencia entre
alimentos y energía es meter la basura abajo de la alfombra. Podríamos decir,
por ejemplo, que si en lugar de darle el maíz y la harina de soja a los pollos,
que lo convierten 10 a 1 en proteína animal (expresado en kilos de materia seca
entregados versus kilos de materia seca obtenidos), se lo diéramos a los
humanos, comerían diez donde hoy come uno. Está demostrado que podríamos
alimentarnos con maíz, soja y alguna verdurita, pero todavía hay pocos chef que
sepan hacer platos ricos, así que van ganando los animales.” (16)
Si revisamos lo sucedido en la Argentina
en las últimas cuatro décadas, encontraremos en la historia del campo un
momento de quiebre, una etapa de desarraigo y despoblamiento e instancias en
las que cambió la cultura tradicional agraria, se extravió el concepto de
Sustentabilidad y se impuso el discurso de la dependencia a los insumos y a la
gran tecnología. Esa es la dura realidad que se vive en los países sometidos a
las nuevas dependencias que imponen las Corporaciones. Para salir de ello,
sería preciso retomar aquella historia brutalmente interrumpida por la
Revolución Verde, a la que ahora se ha sumado la llamada Revolución Biotecnológica.
Con esta última, la realidad excedió las peores previsiones. La emigración
desde el campo conformó nuevos e inmensos cinturones de pobreza en cada una de
las grandes ciudades y el clientelismo político y el asistencialismo cumplieron
con su rol de contener a los nuevos pobres, de amansarlos y someterlos a las
nuevas reglas sociales. En el último mes de diciembre nos enteramos por la
Encuesta Nacional de Nutrición y salud que 34% de los niños Argentinos menores
de dos años sufren diversos formas de desnutrición y en especial anemia. La
talla baja y la obesidad en niños de menos de 5 años son por vez primera en su
historia, factores prevalentes en el país, y según el estudio, la baja talla es
mayor en niños de hogares en condición humilde, tanto que el sobrepeso y la
obesidad se incrementan en la medida en que la situación de los hogares
empeora. La encuesta establece que el 18% de mujeres en edad fértil y 30% de
las embarazadas sufren anemia. (17) ¿Cuál es la causa de estas cifras pavorosas
en un país como la Argentina, a la que durante muchísimo tiempo se la consideró
como el “granero del mundo” y donde, desde el siglo XVII bajo el reinado de
España, la pobreza jamás fuera asociada al hambre porque la comida fue siempre
lo más barato y lo más abundante? La causa es sencilla: la desaparición en la
dirigencia política del concepto de mercado interno en beneficio de los modelos
de mercados de exportación.
El modelo de la Soja RR: La
globalización le impuso a la Argentina en los años 90 un modelo de país
productor de transgénicos y exportador de forrajes. Las consecuencias de ello
fueron inmensos territorios vaciados de sus poblaciones rurales, cientos de
pueblos en estado de extinción y cuatrocientos mil pequeños productores
arruinados. Se instalaron nuevos paquetes tecnológicos con gran dependencia a
insumos, semillas OGMs, herbicidas de Monsanto y maquinarias de siembra
directa. El mercado impuso las reglas del productivismo, y la necesidad de
disminuir costos para competir. Los Fondos de Inversión apropiados de los
ahorros de los argentinos para sus jubilaciones, aportaron los recursos
financieros para la implementación de los nuevos monocultivos de soja RR en una
escala gigantesca. La vieja oligarquía pastoril desapareció en medio de la
mayor transferencia histórica de tierras, para dar lugar en su mismo nicho
histórico a una nueva clase empresarial. La concentración de campos y la
expulsión de poblaciones sintetizaron el modelo neocolonial impuesto por el
proceso globalizador.
Los emigrados del campo conformaron
nuevos conurbanos de pobreza. Planes asistenciales subsidiados por el Estado y
solventados por el Banco Mundial, y un aparato de control político en los
territorios, controlaron la creciente pobreza y transformaron en banales a
muchas de las luchas sociales ensayadas hasta entonces. Visiones sin arraigo
cultural y reverenciales de tecnologías y de modelos simiescos del progreso en
los países centrales, colaboraron asimismo de manera eficaz en mantener
invisible al modelo y el rol que nos fuera asignado de país exportador de
commodities y de una agricultura sin agricultores, subsidiada por Monsanto para
la producción masiva de transgénicos. (18)
El GRR cree que debe replantearse el rol
del Estado desde las perspectivas de los nuevos desafíos globales. Y porque no
creemos en esa globalización que se nos ofrece, propiciamos la Soberanía y la
seguridad alimentaria como nuevos principios constitucionales que deberían
incorporarse a la Carta Magna. Es absolutamente necesario dejar atrás el actual
modelo de exportación de commodities y construir estrategias para volver a ser
un país productor de alimentos sanos, para agregar valor a lo que producimos,
aumentar su calidad ecológica y asimismo lograr el mejoramiento genético de las
producciones.
Reclamamos para ello en primer lugar una
moratoria de nuevos OGMs, es decir que no se habiliten para su uso comercial
nuevas semillas transgénicas, de tal manera que no se hipoteque más el futuro
ni se comprometan los mercados posibles de nuestras próximas cosechas. Y
reclamamos la vigencia plena en el país del principio de precaución que la
Argentina ha ratificado en numerosos acuerdos internacionales. Asimismo
reclamamos que se respete el derecho constitucional de los consumidores a saber
lo que compran y consumen. Porque reivindicamos el derecho a la soberanía
alimentaria, impulsamos proyectos de bancos de semillas que permitan resguardar
los recursos fitogenéticos. Proponemos que estos bancos se enlacen en Red a fin
de orientarlos en líneas de mejoramiento genético, trabajando sobre las
variedades y a fin de favorecer la seguridad alimentaria de la población.
Consideramos necesario instalar un debate sobre el modelo de exportaciones que
nos impone el neoliberalismo y el comercio globalizado y que tiende a desvalorizar
y transformar en insumos nuestras producciones agropecuarias. Este modelo no
sólo es insustentable y amenaza gravemente a los agroecosistemas y a la
diversidad biológica, también expulsa población del campo a la ciudad, liquida
a las economías regionales y rechaza toda aplicación de las ciencias
agronómicas en exclusivo beneficio del uso de agrotóxicos y de biotecnologías.
El GRR quiere plantear, por último, dos
cuestiones conceptuales que consideramos decisivas: la primera es que la soja
no es un mero cultivo, la soja es un sistema, la soja es el sistema general que
condiciona cualquier política. El sistema de la soja es por lo tanto, la cota
ciega sobre la que transcurre la confrontación establecida entre progresismo y
neoliberalismo, entre soberanía nacional y globalización, entre hallar el
propio destino y la subordinación a un destino colonial. Y en segundo lugar,
quisiéramos también, expresar que: Las políticas agrarias diseñadas para un
país desde remotas oficinas no pueden evitar, más allá de sus buenas o malas
intenciones, la tragedia de que esas políticas desvirtúen tanto las democracias
de los países a los que van destinadas, cuanto las democracias de los países
desde las cuales se las planifica y ejercita.
______________________________
Notas
1. THE BIOECONOMY TO 2030 DESIGNING A POLICY AGENDA-
OECD(2006) Publications.
www.oecd.org/dataoecd/7/51/37504590.pdf
2. FUTURES NETWORK AND PARTNERS/LIST OF CORPORATE
PARTNERS AND GOVERNMENTS INVOLVEDIN PAST IFP ACTIVITIES © OECD. ALL RIGHTS
RESERVED
http://www.oecd.org/document/59/0,2340,en_2649_34219_2410299_1_1_1_1,00.html
3. CROPLIFE CANADA DELIVERS GROWCANADA® VISION TO
GOVERNMENT: INNOVATION AND PARTNERSHIP IN THE BIO-ECONOMY. 2006
http://www.croplife.ca/english/mediaroom/newsreleases/2006nov1.html
4 BIOFUELS FOR TRANSPORT-AN INTERNATIONAL
PERSPECTIVE-IEA 2004
http:// www.iea.org/textbase/nppdf/free/2004/biofuels2004.pdf
5. BIOMASS AND AGRICULTURE,
SUSTAINABILITY, MARKETS AND POLICIES , OECD. 2004
http://www.oecdbookshop.org/oecd/display.asp?sf1=identifiers&lang=EN&st1=512004011e1
6 .
UNIVERSIDAD DE CIENCIAS EMPRESARIALES Y SOCIALES INSTITUTO DE ESTUDIOS E
INVESTIGACIONES AMBIENTALES OCTUBRE DE 2003 - BUENOS AIRES III FORO NACIONAL DE
BIOCOMBUSTIBLES.
http://www.sagpya.mecon.gov.ar/new/0-0/agricultura/otros/biodiesel/foronacional/programa.php
CREACIÓN
DE LA ASOCIACIÓN ARGENTINA DE BIOCOMBUSTIBLE “CON DESTACADOS MIEMBROS
FUNDADORES,
NACIÓ EN BUENOS AIRES LA ASOCIACIÓN ARGENTINA DE BIOCOMBUSTIBLE “(AAB). ARGENPORT 2005
http://www.argentport.com/Nota%20destacada%20Biocombustible%2008-03-05.htm
7.
EL NUEVO PARADIGMA ENERGÉTICO: BIODIESEL. ING. OSVALDO BACOVICH SECRETARIA DE
ENERGÍA DE LA NACIÓN. SOJA Sudamérica LIDERANDO EL PORVENIR –MERCOSOJA 2006
http://www.acsoja.org.ar/mercosoja2006/Contenidos/presentaciones/biocomb_02_p.pd
8.
BIOCOMBUSTIBLES RÉGIMEN DE REGULACIÓN Y PROMOCIÓN PARA LA PRODUCCIÓN Y USO
SUSTENTABLES
DE BIOCOMBUSTIBLES PROMULGADA MAYO 12 2006. HCDN:
2006
http://www.iica.org.ar/biocombustibles/argentina/Ley-de-biocombustibles.pdf
9.
PLAN MAIZAR ETANOL ARGENTINO 20/09/06. MAIZAR ASOCIACIÓN MAÍZ ARGENTINA
http://www.maizar.org.ar/2006/vertext.php?id=214
AGRONEGOCIOS
| PLANTA DE ETANOL Y ALIMENTO PARA EL GANADO
Soros
integra la producción de leche con los biocombustibles 25.09.2006 | Clarin.com
| Rural
EL
DEBATE POR LAS INVERSIONES EN EL AGRO ¿Quién se robó mi queso? H Huergo 18.11.2006 | Clarin.com | Rural
CON
NUEVA LEY, FLORECEN LOS PROYECTOS DE BIOCOMBUSTIBLES /LA MAñANA. NEUQUEN 15.6.
2006
http://www.lmneuquen.com.ar/06-05-14/n_energia6.asp
EURNEKIAN
ESTUDIA LA POSIBILIDAD DE CONSTRUIR UNA REFINERÍA DE BIODIESEL EN SANTIAGO
(ARGENTINA) 10-1-2007
NIKOLAOU
A ET AL: BIOMASS AVAILABLE IN EUROPE CENTRE FOR RENEWABLE ENERGY.
SOURCES/ESD
BULGARIA LTD DEC 2003.
http://ec.europa.eu/energy/res/sectors/doc/bioenergy/cres_final_report_annex.pdf
10.
ALGUNOS EJEMPLOS DE LEGISLACION VIGENTE Y PROYECTOS DE LEY PROMOCION
BIOCOMBUSTIBLES
EN AMERICA LATINA:
PERU: www.conam.gob.pe/modulos/home/biocombustible.asp - 39k
COLOMBIA:
www.fedebiocombustibles.com/ley6932001.htm
PARAGUAY:
www.mic.gov.py/?option=com_content&task=view&id=72&Itemid=105 - 81k –
URUGUAY: www.biodiesel-uruguay.com/noticias_de_biodiesel/flamante-ley-para-biocombustibles161.php - 16k -
CHILE:
www.eco2site.com/News/nov06/leychile.asp - 13k -
11. COMMUNICATION FROM THE COMMISSION: AN
ENERGY POLICY FOR EUROPE COM(2007)1
http://ec.europa.eu/energy/energy_policy/index_en.htm
12.
ARGENTINA PODRÍA PRODUCIR 1,2 MILLONES DE TONELADAS DE BIODIESEL EN 2010
http://www.eco2site.com/news/enero-07/bioton.asp
13. BUNGE
PLANS TWO BIODIESEL PLANTS IN SPAIN. REUTERS 2 DE OCTUBRE 2006
http://news.fiestasiesta.com/ne-id_131.html
14.
EL BIODIESEL EN ARGENTINA SUMA PLANES POR U$S 284 MILLONES–BIODIESEL SPAIN
16.10. 2006
http://www.biodieselspain.com/2006/10/16/el-biodiesel-en-argentina-suma-planes-por-us-284-millones
15. CRAMER
PROJECT GROUP SUSTAINABLE PRODUCTION OF BIOMASS CRITERIA FOR SUSTAINABLE
BIOMASS PRODUCTION . FINAL REPORT OF THE PROJECT GROUP “SUSTAINABLE PRODUCTION
OF BIOMASS” JUNE 2006
16.
BIOCOMBUSTIBLES TODOS GANAN. NUEVO MERCADO PARA LOS PRODUCTOS AGRÍCOLAS – H.
HUERGO EN CLARÍN RURAL 27/6/2006.
17.
EL 34 POR CIENTO DE LOS NIÑOS MENORES DE 2 AÑOS PADECE ANEMIA. RED ANDI AMÉRICA
LATINA. AÑO
3. N 113. DE 16/12/2006 AL 22/12/2006. http://www.redandi.org/verPublicacao.php5?L=ES&idpais=&id=2946
ESTADÍSTICAS
MINISTERIO DE SALUD PRESIDENCIA DE LA NACIÓN ARGENTINA
http://www.msal.gov.ar/htm/site/estadisticas.asp
18. PARA MAS INFORMACIÓN REVISAR DOCUMENTOS EN LA
PAGINA DEL GRUPO DE REFLEXIÓN RURAL.: http://www.grr.org.ar
[1] El Ingeniero Osvaldo Bakovich,
en su capacidad de consultor privado en el 2003 organiza los primeros talleres
dedicados a diseñar, la futura ley de biocombustibles. En el año 2005 fue
miembro fundador y uno de los titulares de la Asociación Argentina de
Biocombustibles, la cual trabajó estrechamente con Asociaciones de productores
de Soja y Maíz, Bolsa de cereales (Aappresid, Asagir, Maizar, las Bolsas,
ACSoja, la Sociedad Rural, FAA, Coninagro, CRA). En 2006 Osvaldo Bakovich, ya
como representante de la secretaria de Energía de la Nación Argentina, presentó
en el Congreso de Mercosoja 2006, un documento titulado El nuevo paradigma
energético: el Biodiesel. (4)