Javiera Rulli
2009-12-06
Ginebra
El Fondo
Mundial para la Naturaleza
(WWF) se ha convertido en la secretaría ambiental de la producción global de commodities. Mesas Redondas de Producción Sustentable de
los peores monocultivos de la agricultura globalizada están siendo lideradas
por el WWF. La Mesa
Redonda de Soja Responsable (RTRS), en la cual participan
corporaciones tales como Monsanto, Syngenta, Cargill,
Bunge y ADM, es el caso más controversial. Una mega operación de maquillaje
verde para tapar la destrucción social y ambiental que origina la soja en
Sudamérica; deforestación, contaminación del medio ambiente y personas.
Innumerables registros de violaciones de Derechos Humanos perpetrados por el
agronegocio son ignorados por el WWF con el fin de preservar Zonas de Alto
Valor de Conservación. El WWF se ha integrado a los máximos grupos de lobby de la Organización Mundial
del Comercio (OMC) para fomentar la privatización de los últimos bosques y las certificaciones
"verdes". El rol de la
RTRS y la WWF
en la cumbre del clima en Copenhague y la OMC en Ginebra es nefasto.
En Mayo
del 2009 en la cuarta conferencia de la
RTRS[i] se abrió una nueva senda en la charla final del
evento proponiéndose mecanismos de compensación y de mercados de carbono para
el Agronegocio sojero. La charla fue realizada por Jason Clay,
director de la sección Mercados del WWF y vicepresidente del WWF-EEUU. Clay es un entusiasta del modelo neoliberal y la globalización
económica, ferviente promotor de agrocombustibles. El presentó el mercado de
carbono como la nueva oportunidad para el Agronegocio. Clay
promueve, para el futuro protocolo del clima, la inserción de la soja en dos posibles
mecanismos financieros; los Mecanismos REDD[1], en los
cuales los sojeros serían recompensados si mantienen alguna cobertura boscosa
en sus latifundios, o el acceso a créditos de carbono por prácticas agrícolas
catalogadas como "conservacionistas".
En junio
del 2009, en un comunicado de prensa de la Mesa Redonda de la Soja Responsable,
Jason Clay afirmó que: “El desafío ahora es encontrar mecanismos
para recompensar a los productores que protegen los bosques y el suelo,
permitiéndoles la venta de carbono junto con su soja. Esta sería una situación
en la que todos ganarían; los bosques y los suelos están protegidos, los
productores tienen una fuente adicional de ingresos, los minoristas y las
compañías pueden ahora comprar Soja Responsable como una manera de reducir su
huella de carbono. Estudios preliminares sugieren que los productores en zonas
forestales pueden obtener más ingresos netos con la venta del carbono que con
la soja. Esto cambia fundamentalmente la soja y la convierte en un nuevo tipo
de commodity". [ii]
Un
reciente informe de la
Universidad de Utrecht devela la operación de conseguir
créditos de carbono para la soja, la cual es interpretada por el propio Clay como la vía de salvación de la RTRS. Él mantiene que en la
actualidad, al seguir los criterios de la RTRS, no hay mayores incentivos ni beneficios
directos para el Agronegocio. Los grandes productores no están dispuestos a
mejorar sus prácticas, si es que no logran a cambio una substancial recompensa
económica. Esto es por que la soja es un modelo de producción invisible para
los consumidores y con mercado y ganancias ilimitadas para los productores. En
este sentido, la Mesa
Redonda estaría a punto de fracasar, ya que las corporaciones
no están participando seriamente en ella. En la actualidad al Agronegocio
Sojero no le interesa demasiado la
RTRS, se han dado cuenta que no hay campañas mediáticas que puedan
afectarle el mercado. Por esta razón APROSOJA, uno de los mayores colectivos productores
de soja de Brasil, abandonó la
RTRS en la cuarta conferencia.[2], [iii]
La
propuesta concreta del WWF es que la
RTRS apoye el desarrollo de mecanismos para que los sojeros puedan
acceder al mercado internacional de créditos de carbón según cantidad de superficie
de bosque preservado. En ese caso la soja podría ser vendida conjuntamente con
créditos de carbono a un promedio de 5-10 US$/tonelada[iv]. A la WWF
no le parece importar que la soja se siga expandiendo. Su prioridad es adueñarse
de algún remanente de bosque calificado como Zona de Alto Valor de Conservación
o hacer el manejo ambiental a los remanentes de bosques que dejan los
latifundistas sojeros.
Bajo un
supuesto manto ambientalista, ahora el Agronegocio podría beneficiarse económicamente
de la privatización de los últimos bosques remanentes, propiciando desalojos de
poblaciones indígenas y campesinos. En el Norte, las compañías podrían
continuar comprando soja y a la vez reducir sus cuotas de contaminación. El
éxito de las negociaciones en Copenhague para el WWF, según Jason Clay, podría volver a demostrar a los grandes productores
el beneficio de estar en la RTRS
e inclusive convencer a APROSOJA de retornar a la Mesa Redonda.[v]
Simultáneamente,
bajo el término "Agricultura Conservacionista", los agronegocios
están haciendo un fuerte lobby en la Organización para la Alimentación y
la Agricultura
(FAO) y en la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático (CMNUCC) también con el fin de lograr bonos de carbono para los
monocultivos. Los criterios de sustentabilidad de la RTRS en este caso, podrían
ser el sustento de futuras metodologías de Mecanismos de Desarrollo Limpio
(MDL) y/o las organizaciones miembros inclusive podrían operar comocertificadoras nacionales[vi].
Ya se
logró aprobar el primer proyecto de metodología de MDL que involucra a la
producción de soja. El proyecto consiste en la inoculación de las semillas de
soja con bacterias fijadoras de nitrógeno, a fin de disminuir el uso de
fertilizantes. El proyecto fue desarrollado por Becker Underwood que ya ha
establecido una alianza con Monsanto sobre la producción y comercialización de
este tipo de bacterias.
También,
bajo el supuesto manejo conservacionista, se promueven créditos para la Siembra Directa[3], parte fundamental del paquete biotecnológico de la soja
transgénica. AAPRESID, Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa,
adelantándose a las nuevas políticas, ha lanzado un programa de Agricultura
Certificada (AC)potenciales certificadores de MDLs.
Por su
lado Monsanto, ya ha logrado que la ley del clima a punto de ser votada en EEUU
incluya el mercado de carbono para la agricultura y la siembra directa. Además,
el año pasado su Fundación, el Centro de Información para Conservación de
Tecnología (CTIC, por sus siglas en inglés)[4] junto
con la FAO
organizó en EE.UU., con el apoyo técnico de CMNUCC, una consulta sobre la Agricultura Conservacionista
para la
Compensación de Carbono.
En el
lobby de la agricultura conservacionista, pro Siembra
Directa, nos volvemos a topar con el WWF y Jason Clay
en la plataforma sobre Cambio Climático, Agricultura y Comercio de las
organizaciones ICTSD-IPC. Desde el año 2008 el señor Clay,
en representación del WWF, es miembro del Consejo Internacional de Políticas Alimentarias
y de Comercio Agropecuario, generalmente abreviado IPC[5].
El IPC es un grupo de lobby en la OMC. Está controlado esencialmente por Cargill,
Monsanto, Bunge y ADM. El ICTSD es el centro Internacional de Comercio y
Desarrollo Sustentable, por sus siglas en inglés ICTSD.[6]
La
plataforma de ICTSD-IPC publicó en octubre una serie de recomendaciones para
las dos grandes cumbres del presente año; la Séptimo Conferencia
Ministerial de la OMC
y la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. El informe propone en líneas generales,
concluir la Ronda
de Doha, intensificar la producción de alimentos usando nuevas tecnologías,
apoyar la agricultura de conservación y los mecanismos de mercado de carbono
como medida principal de adaptación a los cambios climáticos: "Tanto la
agricultura de conservación como las tecnologías nuevas pueden reducir la dependencia
en combustibles fósiles y mejorar nuestra habilidad de sacar el carbono de la
atmósfera y literalmente enterrarlo en el suelo, a la vez que se incrementa el
rendimiento agrícola"[vii]
Evitar
que los nuevos acuerdos internacionales sobre cambio climático no contravengan
el marco de libre comercio y los principios de la OMC es una de las principales preocupaciones
de este informe. Según ellos, ambos niveles deben tener coherencia. También
define la liberalización del comercio como una medida ecológica que: "mejoraría el
flujo de productos de regiones que producen comida con bajas emisiones de
carbono a áreas donde la emisión seria mayor"[viii].
No hay
que desestimar el poder del IPC. Esta organización ha sido denunciada por ser
promotora de la demanda ante la
OMC contra la moratoria de transgénicos de Europa. También estuvo
involucrada en el debilitamiento de la Convención de Biodiversidad para que ésta se
sometiera a los acuerdos de la OMC[ix].
Sorpresivamente, nos informamos en su página, que WWF es miembro financiador. Lo
cual deja claro que el WWF no se opone ni al libre comercio ni a los
transgénicos.[7]
La
aprobación de transgénicos por parte del WWF es cada vez más evidente. Desde
agosto de este año vemos que participa en el dialogo: La "Iniciativa
Cosecha Global" de las transnacionales Monsanto, DuPont, y ADM. Esta es
una campaña de marketing para
apoyar el desarrollo de la biotecnología. En la campaña participan WWF y Conservation International. En la conferencia que lanzó la
campaña expuso Clay, sobre "sustentabilidad y la
capacidad de alimentar al mundo".[x]
En
septiembre, WWF estableció una alianza con la corporación Novozymes
llamada "Juntándonos en la
Iniciativa de las Biosoluciones-
Eliminando el primer trillón de toneladas de CO2"[8]. Novozymes,
líder industrial en biotecnología, esta especializada en enzimas y bacterias.
La compañía promueve fuertemente el desarrollo de agrocombustibles de segunda
generación. Previamente el WWF Dinamarca publicó un estudio `Reducción de Gases
de Efecto Invernadero (GEI) con biotecnología industrial" basado en
cálculos del equipo de Novozymes. El informe promueve
esencialmente
la "biotecnología blanca"[9]; la bioeconomía[10]
y el nuevo concepto industrial de biorefinería[11], los
cuales que implican en esencia el uso de los transgénicos (células y enzimas) para
la industria y la producción de energía[xi]. En un
documento filtrado en Internet se menciona asimismo la colaboración de WWF con Novozymes en la cumbre del clima. Se trata de la agenda de Europabio el grupo de lobby de la biotecnología más grande
en Europa[xii]. Clay también se ha manifestado públicamente a favor de la
segunda generación de agrocombustibles, tales como el etanol celulósico[xiii].
La 4ta
conferencia de la RTRS
confirmó la aceptación de la Soja
transgénica dentro de los criterios de sustentabilidad. Tampoco en el tema de
pesticidas se condenó la producción: se califica de responsable la fumigación a
tan sólo 30 m
de la población, 200 m
en caso de avionetas fumigadoras! Los criterios tampoco fueron muy restrictivos
sobre la deforestación; la soja responsable puede crecer en áreas deforestadas
hasta Mayo del 2009. Inclusive campos abiertos posteriormente en zonas de
selva, pueden ser calificados si es que no se consideran Zonas de Alto Valor de
Conservación.[xiv]
Los
criterios de la RTRS
cumplen las voluntades de sus destacados miembros, controversiales corporaciones
tales como Unilever, Monsanto, Syngenta, Cargill,
Bunge, Carrefour, ADM, BP, IFC parte del Banco Mundial, entre otras muchas
otras transnacionales. En la RTRS
también están presentes los mayores sojeros del continente: El Grupo Grobo de Argentina tiene tierras en todo el Cono Sur. El Grupo
Maggi del ex gobernador de Matto Grosso es el mayor productor mundial de soja y
cabeza de todo un clan económico y político brasileño. Otro selecto miembro es
AAPRESID, una institución argentina de técnicos y productores, auspiciada por
Monsanto. [xv]
En la RTRS sólo participan ONG
conservacionistas tales como The Nature
Conservancy, Conservation International
y locales sudamericanas de la WWF
y Birdlife. La RTRS ha contado desde su inicio con el rechazo de
ONG ecologistas y organizaciones de carácter social, principalmente del Sur. La RTRS ha sido denunciada por
ser una iniciativa de maquillaje verde para legitimar la expansión del modelo
de la Soja.
Las
anteriores informaciones revelan el marco de actuación del WWF. La organización
se adhiere oficialmente al principio de precaución sobre los transgénicos,
aunque sus prácticas demuestran totalmente lo contrario. En la actualidad esta
promoviendo los transgénicos. Esta actuación hipócrita confunde en alto grado
al público y a las bases locales de la propia organización. Se debe destacar
que la WWF trabaja
muy esmeradamente en el marketing y las estrategias de sensibilización
dirigidas a sus miembros. Sin embargo, éstos no tienen idea sobre la esfera
internacional y corporativa de la organización. Tampoco tienen forma de acceder
y/o rechazar el juego político internacional que maneja la división
internacional de la WWF.
En las
vísperas de las cumbres de la OMC
y la Convención
del Clima en Copenhague, ya no queda ninguna duda acerca de la complicidad de
WWF con el tejido corporativo. Sus actos no se pueden justificar, ya no se
trata meramente de una estrategia de visión estrecha y conservacionista. Su
comportamiento encubre directamente a las corporaciones, logrando desviar las
discusiones y las negociaciones políticas internacionales. Las alianzas de la WWF con la industria
convierten a la organización en un nuevo grupo de lobby.
Uno de
los roles de la WWF
parece ser obstruir las denuncias y propuestas de los movimientos sociales ecologistas
y de organizaciones sociales y científicas críticas. El Panda ha acabado como
el sirviente fiel que toca la sinfonía ambientalista para que el modelo de
globalización económica parezca tener una vía de presunta sustentabilidad.
Llegó la hora de que alguien desenmascare los negocios sucios de esta
organización y que el WWF reciba el merecido repudio popular.
________________________________
[1]Reducción de las
Emisiones Derivadas de la Deforestación y la Degradación Forestal
[2]APROSOJA produce aproximadamente el 25% de la
cosecha anual de Brasil
[3]La siembra directa es una técnica agrícola que no requiere arar o remover la
tierra. Durante la siembra, las semillas son literalmente taladradas dentro de
la tierra. La combinación de la soja RR y siembra directa es un éxito
comercial. El desmalezamiento mecánico (con el uso de arado) es sustituido por
el desmalezamiento químico realizado con glifosato.
La siembra directa hace indispensable el uso de herbicidas para el
desmalezamiento; en este sentido, por ello el nombre más adecuado sería
"Siembra Directa Química".
[4]El CTIC es un centro de investigación agrícola cuyo consejo está integrado
por miembros de las corporaciones Monsanto, John Deere,
The Nature Conservancy (TNC), el Fertilizar Institute,
Syngenta y CropLife América
[5]International Food and Agricultural Trade Policy Council
(IPC)
[6]International Centre for Trade
and Sustainable Development
[7] El IPC fue creado en el 1987 con el fin explicito de lograr que las reglas
de agricultura del GATT de la OMC
se lograran en la ronda de Uruguay. El IPC demanda la eliminación de las barreras
arancelarias de los países en desarrollo y se mantiene neutro a los masivos
subsidios al agronegocio en EEUU. En efecto, IPC esta manejado por los gigantes
estadounidenses Cargill, Monsanto, Bunge, ADM, cuyos intereses son los beneficiados
según los mismos principios de la
OMC que ellos prepararon. [8]Coming
together in the Biosolutions Initiative - Eliminating the first billion tonnes
of CO2
[9] La biotecnología blanca se refiere en general a OGM en forma de bacterias o
enzimas usados en laboratorios para procesos industriales.
[10]La bioeconomía se refierea "una economía
basada en la biotecnología que usa materias primas renovables, particularmente
la biomasa y sus genes, para producir productos y energía al menor costo
ambiental, generando trabajo e ingresos".
[11]La Biorefinería es un concepto homologo de
la refinerías petroquímicas, en las cuales múltiples productos son obtenidos en
instalaciones integradas. Biorefinería implica una industria
que integra varios procesos de conversión para producir desde combustibles para
transporte (etanol y biodiesel) hasta productos químicos de alto valor.
[i] www.responsiblesoy.org
[ii]http://www.worldwildlife.org/who/media/press/2009/WWFPresitem12532.html
[iii]Nikoloyuk, J. 2009 "Sustainability Partnerships in Agro-Commodity Chains:
A model of partnership development in the tea, palm oil and soysectors."
Utrecht-Nijmegen Programme on Partnership
[iv]Ibid.
[v]Ibid.
[vi] http://lasojamata.iskra.net/es
[vii] http://www.forbes.com/fdc/welcome_mjx.shtml
[viii]http://www.agritrade.org/documents/IPC_PlatformForWeb_final.pdf
[ix] http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=2202
[x] www.globalharvestinitiative.org/Agriculture%20at%20a%20Crossroads%20Final%20A\genda.pdf
[xi] biofuelsandclimate.files.wordpress.com/2009/03/wwf-biotech.pdf
[xii] http://lasojamata.iskra.net/es
[xiii]http://www.guardian.co.uk/environment/2009/may/07/green-biofuels-endanger-\
biodiversity
[xiv]http://www.corporateeurope.org/agrofuels/blog/nina/2009/05/30/soy-round-tab\
le-fails-all-fronts
[xv] www.responsiblesoy.org