Los agrotóxicos condenan a la
familia Villasboa
La tragedia de la familia campesina de Petrona Villasboa a causa de los agrotóxicos parece no tener fin.
Se multiplican las huellas de la contaminación por agrotóxicos en la familia;
esta vez con el caso de hidrocefalia que sufre el nieto de Petrona de 3 meses
de vida. Aun después de 3 años de batalla en los tribunales, siguen esperando
la sentencia del juicio a los responsables de la muerte de Silvino(1).
El hijo de Petrona, Silvino Talavera, tenía 11 años, cuando
fue fumigado por un cóctel de agrotóxicos usados para los monocultivos de soja Roundup Ready en el 2003, en el
Departamento de Itapúa, Paraguay. La fumigación
implicó también la contaminación de víveres que portaba Silvino y
consecuentemente causó la intoxicación de 22 miembros de la familia. Además de
Silvino, sus hermanas Sofía de 13 años y Patricia de 2 años, debieron ser
hospitalizadas en los siguientes días por la extrema exposición a agrotóxicos
que habían sufrido. Cuando el estado de salud de los niños se estabilizó,
volvieron a casa pero nuevamente la familia se vio expuesta a otras
fumigaciones, esta vez de parte del otro vecino sojero.
Silvino no lo resistió y murió a los pocos días. En la sangre de los hermanos
se encontró fenol, carbamato y glifosato. Todo el grupo familiar se caracteriza
por presentar un cuadro degradativo de su salud a
causa del uso indiscriminado de agrotóxicos en la región. Petrona, apoyada por
Pero no solo de enfermedades sufre la familia Talavera Villasboa. Durante estos 3 años, han sido objeto de
amedrentamientos y violencia. Sus animales han sido asesinados, los sojeros han
puesto una hilera de eucaliptos alrededor del lote familiar que ha
desertificado la tierra. En mayo de este año el hermano de Petrona, Serapio Villasboa, fue asesinado brutalmente con 11 puñaladas. Se
sospecha que éste sea un caso más de asesinato de un miembro de una
organización campesina por parte de la famosa guardia ciudadana, una fuerza
represora encabezada por el Ministro del Interior y ligada a latifundistas y
sojeros; matones armados que persiguen especialmente a dirigentes
campesinos/as. Según testimonio de la familia, la fiscal se negó a realizar más
procedimientos en pos del esclarecimiento y detención de los sospechosos,
aludiendo a que la familia Villasboa busca únicamente
beneficios económicos a raíz de la muerte de uno de sus integrantes,
refiriéndose al caso del juicio por la muerte de Silvino.
Sofía, la hermana mayor de Silvino, fue una de las más
contaminadas en el 2003. Ella fue la persona encargada de cocinar los víveres
fumigados y desde entonces su salud fue empeorando, agudizándose en el 2005
cuando sufrió crónicamente dolores de cabeza y de estómago, náuseas, y pérdida
severa de la vista durante 3 meses. Sofía fue madre, en abril de este año; con
17 años tuvo un niño, Vidal Ocampos, que parecía haber nacido sano pero después
de 2 meses de vida, su cabeza empezó a crecer descontroladamente. El caso ha
sido diagnosticado como HIDROCEFALIA, una enfermedad que implica la acumulación
excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. El niño se encuentra
actualmente internado en el hospital Materno Infantil de Asunción para ser
intervenido e insertarle una válvula que le extraiga el líquido. La
hidrocefalia se considera como una malformación del Sistema Nervioso Central.
Esta enfermedad puede ser congénita o adquirida. La hidrocefalia congénita
puede ser ocasionada por influencias ambientales durante el desarrollo del feto
tales como la exposición de agrotóxicos, como es el caso de Sofía.
En México, investigadores del departamento de investigación
en salud de Nayarit, encontraron relación causal entre la exposición a
plaguicidas y las malformaciones congénitas, particularmente entre mujeres que
se exponen a productos agrotóxicos durante el primer trimestre del embarazo. El
estudio demuestra que el riesgo de estas malformaciones entre las madres
expuestas a productos agroquímicos es tres veces mayor que el encontrado en la
población no expuesta; se incluye a quienes acuden a campos fumigados, a
quienes viven cerca de estos campos, a quienes conviven con pareja que trabaja
con agroquímicos y a quienes lavan ropa contaminada (2).
En Misiones, Argentina, 5 de cada 1000 niños nacen afectados
de Meliomeningocele, una malformación del sistema
nervioso central relacionada con la hidrocefalia. Los casos se reiteran en las
zonas tabacaleras y papeleras, donde se usan agrotóxicos, y el problema se
traslada a todo el ambiente, con la degradación del suelo, la contaminación del
aire y el envenenamiento de los cursos de agua. Además, en Misiones se estima
que cerca del 13% de su población tiene alguna discapacidad, duplicando casi la
media nacional (3).
La incidencia de este tipo de problema en Chile se ha
elevado en los últimos
pesticidas y 19,11% de los casos demostraban una incidencia de exposición,
debido a la ubicación de la vivienda (4).
Los estudios mencionados son solo una fracción de muchas
otras investigaciones que demuestran el impacto devastador de los agrotóxicos
en la salud. En los hospitales de Asunción se acumulan los casos de niños con
malformaciones, tumores, leucemia, problemas respiratorios. En el Hospital
Materno Infantil, al lado del nieto de Petrona se encuentra otro bebé con
hidrocefalia, en un estado muy crítico después de 4 operaciones que no han
tenido éxito. El bebé proviene de la zona de derrame de agrotóxicos de Capiatá Km. 20, en el 2004. Un camión que transportaba
irregularmente más de 20 mil litros de agrotóxicos (Metadof,
Duron, Novafate y Novaquat) volcó y el derrame alcanzó hasta un arroyo y el
lago Ypacaraí. 30 personas tuvieron que ser
internadas al momento del accidente (6).
Debido al uso indiscriminado de agrotóxicos, una ola de
enfermedades azota a los campesinos paraguayos, más allá de la pobreza, que
condena a la población arrinconada por la soja. El gobierno cierra los ojos
frente a este genocidio, negándose a relacionar estas muertes y enfermedades
con los agrotóxicos. El gran negocio de la soja tiene un precio demasiado alto
para este país. El 6% del PIB que genera parece justificar y enceguecer al gobierno
de las consecuencias en el medio ambiente y en la salud de la población, de los
Mientras, el sobrino de Silvino Talavera, así como muchísimos
otros recién nacidos en Paraguay, nacen con malformaciones que les condenarán
toda la vida. La familia Villasboa sigue acarreando
una gran carga de enfermedades causadas por los agrotóxicos, tales como
problemas digestivos, alergias, problemas respiratorios, desregulaciones
hormonales. Los sojeros responsables de la muerte del asesinato del niño,
Herman Schelender y Alfredo Laustenlager,
siguen libres, a pesar de 3 años de batalla jurídica, el caso está estancado en
18 de Julio 2006
BASE-IS
Grupo de Reflexión Rural
1 Rulli, J.
2006. Otro asesinato de campesino de las Guardias Ciudadanas. www.grr.org.ar
2 Rodríguez, G. 2005.Estados Unidos: Plaguicidas, enfermedades y malformaciones
por agrotóxicos. La Jornada. México
3 31-08-2005. Malformaciones en las provincias de Misiones por uso de
agrotóxicos -Por El Paranaense.
4 Rojas, A., Ojeda B. y Barraza, X. . 2000
Malformaciones congénitas y exposición a pesticidas. Rev. méd. Chile v.128 n.4 Santiago de Chile.
5 Tagliari, M.R.1986. Relevamiento
de ocurrencia de malformaciones congénitas en la región de Passo
Fundo-RS, Brasil” .Un.Passo Fundo.
6 12-10- 2004.Un camión sin licencia casi causó catástrofe ambiental. Ultima
Hora. Paraguay