Sistemas Alimentarios Sustentables y Recursos Naturales: Biotecnología y Seguridad Alimentaria
Ing. Agr. Adolfo Boy
Presentación en Simposio 5: Derechos Humanos y Soberanía
Alimentaria en los países del MERCOSUR
X Congreso de Graduados en Nutrición de
GRR (Grupo de Reflexión Rural)
Introducción:
En
plena era de las comunicaciones electrónicas, palabras y frases que resultaban
de claro e indudable significado, hoy pueden ocasionar algunos “ruidos” al
momento de desarrollar temas como los que ha propuesto el X Congreso Argentino
de Graduados en Nutrición.
La
sobreabundancia de noticias, informaciones y mensajes electrónicos, sin lugar a
dudas han contribuido al uso indiscriminado de sinónimos que no lo son; es el
caso de seguridad y soberanía alimentarias, que en el torbellino de vocablos se
enmarcan en los sistemas alimentarios como sinónimo de agronegocios, que nos
han traído la biotecnología, según aseguran, para garantizar el derecho a la alimentación,
al tiempo que se apropian del insumo fundamental de la agricultura: la semilla.
Sistemas
alimentarios sustentables y recursos naturales:
La
situación de los sistemas alimentarios está mostrando el deterioro causado por
el concepto de crecimiento indefinido, que se materializa, con la creación en
Méjico (1943) por
En 1951
Argentina se incorpora a
Desde
entonces en nombre de terminar con el hambre del mundo, se han multiplicado,
con presupuestos millonarios, programas (PNUD; UNEP – GEF), institutos (IFPRI : International Food Policy Research Institute), centros de investigación (CGIAR : 15 centros internacionales ).
Tanto nuestra experiencia como los
datos proporcionados por FAO, nos indican que los agricultores son desplazados
y sus ingresos, cuando los logran, provienen del comercio, los servicios y
dinero en remesas enviadas por los que migraron a países con mayores
posibilidades de empleo. De todos modos es la agricultura la principal forma de
subsistencia de las familias rurales pobres.
Lo
escandaloso es que a
El mismo R.V.
Herrera indica que en este escenario, el
Fondo de Población de Naciones Unidas afirma que en 2008, por primera vez en la
historia, más de la mitad de la población mundial, 3 300 millones de personas,
vivirán en áreas urbanas. Se calcula que serán 5 mil millones hacia 2030. Entre
2000 y 2030, la población urbana se duplicará en África y Asia
Durante
mas de 20 años, hemos repetido el Informe Brundtland
de las Naciones Unidas, con el consabido concepto del desarrollo sustentable
(no todos estamos convencidos que sea sinónimo de sostenible), argumentando que
el crecimiento económico debe ser ecológicamente sostenible. Sin
embargo, Herman Daly (2), sostiene que la
economía es un subsistema dentro de un ecosistema finito (limitado), sin
crecimiento y materialmente cerrado, es decir no entra ni sale materia, de
manera que utiliza el ambiente como fuente de materia y depósito de desechos.
Desafortunadamente,
argumenta Daly; el crecimiento de la
actividad humana ha ido tan lejos, que está acabando con la capacidad del
ecosistema de soportar la vida humana.
Los términos: crecimiento y
desarrollo, distan mucho de ser sinónimos, Daly establece la diferencia en
forma concreta y concluye que: el
crecimiento económico indefinido es imposible. Como consecuencia “debemos abandonar el crecimiento
(cuantitativo) en favor del desarrollo (cualitativo)
En un
escrito reciente, Joan Martinez Alier (3) actualiza
los pronósticos de Daly y cuestiona que se siga haciendo referencia al Informe Brundtland: Sabemos
sin embargo, que el crecimiento económico
no es sostenible ecológicamente. M. Alier es catedrático del Departamento de Economía e Historia Económica de
En segundo lugar La energía no es reciclable, y los
materiales son reciclables en la práctica solamente en parte. De ahí la
continua búsqueda de nuevas fuentes de energía y de materiales en las
“fronteras de la extracción”, para sustituir la energía y los materiales que
han sido disipados y para asegurarse nuevos suministros. Eso da lugar a
movimientos de resistencia en esas fronteras.
Estas fronteras,
de las que habla M.Alier, las podemos visualizar en
Paraguay donde los agronegocios, motorizados por empresarios brasileros, avanza
sobre los pequeños agricultores con una violencia inusual, Javiera Rulli (4) describe
la realidad: “Los migrantes en las
ciudades paraguayas son, casi en su totalidad, campesinos o de origen
campesino. Al analizar los destinos migratorios de los familiares de la muestra
estudiada en las comunidades, se observa que entre los lugares mas frecuentes
figuran;…fuera del país Argentina y España”.
También
el este boliviano, muestra los efectos negativos del modelo de monocultivos, en
este caso, introducido por argentinos y brasileros, las consecuencias de dicho
crecimiento, no son solo ecológicas, sino fundamentalmente de naturaleza
social.
En Argentina la situación es
descrita por Francisco Loewy (5), describe la misma realidad y señala la
paradoja de que:”Aún incrementando su
productividad, el campo argentino se vacía de presencia humana. Languidece la
mayoría de las poblaciones del interior, mientras en los polos de concentración
urbana se acumula sociedad argentina, como a su economía, un absurdo marco de estrechez”
una sobrecarga poblacional sin espacio, sin suficientes oportunidades de
trabajo ni infraestructuras que alcancen. Los costos materiales y sin duda
humanos de esta problemática son muy superiores a los subsidios agrarios de los
países industriales.
Biotecnología y Seguridad
Alimentaria
La difusión de los eventos
biotecnológicos tuvieron –es importante
remarcar que ya no son utilizados- como
argumentos para su aprobación y aceptación por la sociedad: la menor
utilización de agrotóxicos, luchar contra los subsidios europeos y terminar con
el hambre del mundo.
Sobre el fraude al menor uso
de agrotóxicos y los subsidios europeos, no nos referiremos en esta ocasión,
pero podrán encontrar numerosos documentos en www.grr.org.ar
y Boy (6).
Vamos al fundamento de terminar
con el hambre del mundo, es decir que, de cumplirse esta promesa, se estaría
logrando la tan preciada seguridad alimentaria, siempre con la óptica de que es
necesario producir cantidad creciente de alimentos, ya que siempre se partió de
la premisa que es la falta de alimentos la causa del hambre.
Por el contrario, el premio
Nobel de economía de 1998, Amartya Sen (7), demuestra, con la
experiencia de su país natal, India, que el hambre no es el resultado de la
falta de cantidad de alimentos, y debe ser focalizado desde la capacidad (entitlements) que
las personas tienen de acceder a los alimentos.
Dentro de dichas capacidades están las posibilidades
de comprarlo o de producirlo, para ser
autosuficiente debe tener, como mínimo: tierra y semillas, ejercería, en esas
condiciones la soberanía alimentaria, ya que según la propuesta
de
Se garantiza así la seguridad alimentaria de
los pueblos, protegiendo el derecho de los agricultores a producir alimentos, y
el derecho de los consumidores a poder decidir lo que quieren consumir, cómo se
produce y quién lo produce. No es una demanda exclusiva del ámbito rural. La democratización
de los alimentos es un derecho universal. Efectivamente, la consecución de
un desarrollo rural sostenible basado en los principios de la soberanía
alimentaria tiene un efecto inmediato en el aumento de la seguridad alimentaria
a escala planetaria.
Al mencionar el derecho de
agricultores y consumidores, debemos tener en claro que estamos aceptando la interpretación secular del Iluminismo,
que se trata de una licencia, excepción o privilegio otorgado por el poder,
esta doctrina, proviene de la concepción religiosa del “derecho divino de los
reyes” que al secularizarse la sociedad, quien garantiza el derecho es el
estado.
La debilidad básica del concepto de derecho,
es que este asume una relación, un contexto en el cual el derecho tenga
sentido. Para existir, los derechos deben ser reconocidos y garantizados; para
ser funcionales, deben tener autoridad legal.
Hace algo más de un mes,
terminó en Italia, la primera reunión del G8 sobre agricultura en Cison di Valmarino, Italia, en
cuya declaración final, con evidente desgano, se aceptan errores, pero que nos
sorprende al anunciar “un futuro lleno de contradicciones”. En su comunicado
Vía Campesina (8), comenta al respecto:
El G8 no podrá nunca aliviar el hambre en el mundo tomando decisiones a puerta
cerrada, en ausencia de los actores principales del debate mundial sobre
agricultura- los millones de campesinos y familias de agricultores, hombres y
mujeres, que alimentan al mundo
Vemos en esta actitud,
como los gobiernos (¿estados?) han cedido ante los agronegocios, Vía Campesina,
marca su rechazo a esta “privación de derechos” en su escrito enfatiza las
contradicciones del comunicado final, cuando dice: "los campesinos tienen que ser los principales
protagonistas" suena particularmente vacía cuando la reunión de este fin
de semana fue explícitamente planificada para limitar el acceso de las
organizaciones campesinas y reducir su visibilidad. El G8 realizó el encuentro
en un castillo aislado en las montañas, y el ministro de Agricultura italiano
rechazó reunirse con representantes de las organizaciones de la sociedad civil
italianas e internacionales que querían expresar sus opiniones.
El propio estado Vaticano, ha convocado a una Semana de
estudio, del 15 al 19 de mayo 2009 denominada: Plantas Transgénicas para la
seguridad alimentaria en el contexto del desarrollo, con el sugestivo subtítulo
“Restricciones a la introducción de la biotecnología para mitigar la pobreza”.
Los agronegocios, han avanzado en coptar “derechos” de manera progresiva e “invisible”, como
lo documenta Brewster Kneen en Cargill, Gigante
Invisible (9). Kneen, en su publicación mensual The Ram´s Horn
de agosto-setiembre de 2005, en un trabajo denominado El derecho a la alimentación, analiza el poder ejercido por las
corporaciones al reclamar “Derechos de Obtentor” (Plant
Breeders Rights), que es avalado por el estado, y que
le quita el derecho al agricultor a guardar y multiplicar su semilla. Hoy, las corporaciones, parecen tener el
poder de simplemente acotar y explotar derechos; por el contrario, los reclamos
de derechos, de los menos poderosos, deben ser expuestos en los estrados
judiciales del poder dominante, es decir desde una posición de debilidad.
De esta manera “el derecho, afirma Kneen,
se transforma en un sustituto del
verdadero objeto del derecho, esto es: el derecho a la alimentación”
El Grupo de Reflexión Rural ha ido alertando
sobre las causas de la crisis nacional, la que no es “sólo” crisis del campo:
en agosto de 2001: Transgénicos y
Fracaso del Modelo Agropecuario (10); en 2003 en Estado en Construcción (11),
donde continuamos describiendo la incidencia de “la biotecnología en los orígenes catástrofe que arrasa
En abril de 2008, el Comité Evaluador Internacional del Conocimiento,
Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (IAASTD) (12), con el aporte de 400
expertos interdisciplinarios, entre otras conclusiones favorables a formas
agroecológicas de producción de alimentos expresa en su informe: Los cultivos transgénicos se usan a nivel
productivo comercial principalmente en algodón, soya, maíz y canola. Las
repercusiones sociales y ambientales son diferenciadas para cada uno de estos
cultivos y por países de la región. La tecnología ha sido rápidamente adoptada
por los productores del sistema convencional/productivista,
aumentando la rentabilidad, pero en algunas regiones también ha contribuido a
acentuar el deterioro social y ambiental ya referidos. Las consecuencias de
tecnologías emergentes sobre las metas de sostenibilidad son todavía muy
debatidas. La posibilidad de contaminación génica en algunas especies está
demostrada y debe ser parte indispensable de las políticas de bioseguridad, las
que al mismo tiempo deben evitar la contaminación génica de otros sistemas
productivos libres de transgénicos.
Debemos recordar el hecho que la reunión del IAASTD, contó con financiación del
Banco Mundial por un monto de 12 millones de dólares; dichos fondos fueron solicitados
por Monsanto, empresa que ante las conclusiones a favor de la agroecológica,
abandonó el proyecto.
Desde
nuestro punto de vista la biotecnología es la forma perfeccionada de patentamiento
de las semillas, con el agravante de que por contaminación puede ocasionarnos
costo adicional al soportar demandas por supuesto fraude en la compra.
Conclusiones y
propuestas
En el
contexto de crisis global: energética, económica y en pleno cambio climático, es
para nosotros fundante que se admita que ha fracasado
No
menos importante es tomar conciencia que es imposible apostar al crecimiento
como salida a la crisis universal, ni siquiera en forma temporaria.
Si la
sociedad logra niveles de sentido común que le permita este cambio de mentalidad,
se encenderá una luz de esperanza sobre la humanidad y el destino de nuestro
planeta.
En
caso contrario, el modelo de agricultura de escala petróleo ( ó agrocombustibles) -dependiente, para producir commodities
de exportación, seguirá desplazando poblaciones rurales hacia las ciudades para
vivir en creciente precariedad e inseguridad, creando un escenario de serio
riesgo alimentario ante la mayor deforestación, creciente uso de monocultivos y
paquetes tecnológicos con mayor uso de agrotóxicos, que necesariamente llevan a
la dependencia de alimentos de origen distante, de alto insumo energético en
flete, embalaje, frío, ocasionando gran cantidad de gases de efecto invernadero
(GEI) y montañas de basura evitable.
.
La propuesta de
Esta nueva visión de la realidad nos llevará a redescubrir el
significado profundo del trabajo, que ante el creciente desempleo, nos plantea
necesariamente la contradicción de considerar como sinónimos empleo y
trabajo.
Resulta evidente que en el presente y futuro próximo, no
será posible generar mas empleos, sin embargo, sí es posible asignar trabajo
para muchos en la producción de alimentos. Pero es preciso reflexionar cual es
el valor que tiene en nuestra sociedad el trabajo y en especial el trabajar la
tierra para la subsistencia.
No hace mucho podíamos leer sobre China, como acicate a
mayor producción de commodities: “…el
aumento en la calidad de vida de la enorme masa de trabajadores urbanos salidos
de la agricultura de subsistencia y “occidentalizados” prevé una mayor demanda
en otro tipo de manufacturas y bienes durables… (13)”
Similares conceptos son frecuentes entre nosotros, y encierran
la idea de que el “progreso” es un empleo urbano, que “obtener el pan con el
sudor de la frente” trabajando la tierra es indigno.
La provincia de Misiones, sede de este Congreso, es un
ejemplo de resistencia a los monocultivos y mantiene un movimiento campesino
que debe llenarnos de esperanza: la sociedad debe revalorizar el rol de la
agricultura a escala humana si deseamos concretar el verdadero desarrollo.
Bibliografía:
1- Ramón Vera Herrera
http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/33876
2- Herman
Daly Beyond Growth 1996
3- Joan Martinez Alier www.//icarialibros.blogspot.com/2009/02/decrecimiento- sostenible-un-articulo-de.html.
4- Javiera Rulli “Los refugiados del
modelo agroexportador” en REPUBLICAS UNIDAS DE
5- Francisco Loewy 2002
6- Adolfo Boy 2005 “Cambios productivos y sus repercusiones en
el nivel agronómico” en EL CAMPO EN
7- Amartya
Sen 1981 Pobreza y
hambruna: un ensayo sobre el derecho y la privación.
8- Via
Campesina www.wsftv.net.
9- Brewster Kneen 2005
Gigante Invisible Ed
Biodiversidad. Buenos Aires
10 -11 – www.grr.org.ar
12- www.agassessment.org/docs/LAC_SDM_220408_Spanish_Final.:
13-