Con Soja No
hay ALBA
Posteriormente nos llegó que muchos espectadores argentinos
la interpretaron como que con soja no hay mañana. En Argentina la palabra
soja tiene ya un contexto negativo para la mayoría de la gente; se asocia a la
deforestación, la desertificación, la contaminación, los desalojos de
campesinos e incluso a la subida de precios de los alimentos básicos. La
soja es positiva sólo para el Gobierno y para los bancos y los agronegocios
puesto que les es útil para poder seguir incrementando sus tasas de PBI y
políticas de escala macroeconómicas, que no contemplan como en tanto crecen
cada vez más, las villas miseria, el desempleo y el trabajo precarizado.
CON SOJA NO HAY ALBA, cuando lo pensamos y lo convertimos en
una enorme pancarta, nos referíamos directamente a la imposibilidad de
convivencia de agroindustria y transgénicos en la propuesta Alternativa
Bolivariana para las Américas. El ALBA se opone al ALCA, el ALBA es una
alternativa popular que busca crear la integración con una base de justicia
social. En cambio el ALCA es un acuerdo de integración de capitales y libre
mercado orientado y diseñado en beneficio de las grandes corporaciones.
Entonces, el ALBA no puede contener la mercantilización de la vida y los
instrumentos de dominación corporativa en la agricultura que representan la
agroindustria, la biotecnología y los patentamientos
de los organismos vivos que conlleva el neoliberalismo y acuerdos de TLC
(Tratados de Libres Comercio) tales como el ALCA.
Nuestra intención era aportar esta convicción al presidente
Chávez, advirtiendo que en el marco de
Vimos la necesidad de hacer esta acción en el estadio, en
respuesta al recién firmado acuerdo entre Chávez y Kirchner de intercambio de
gasoil por tecnología agropecuaria, un acuerdo bilateral por 200 millones de
dólares. El convenio estipula la importación de hasta 5 millones de barriles de
gasoil venezolano “para ser utilizado en la recolección de cosechas” —explicó
Chávez—, a cambio de una exportación argentina al Ministerio de Agricultura de
Venezuela de 114 millones de dólares por el suministro de maquinaria agrícola y
la asistencia técnica de personal del INTA (Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria de Argentina).
Este intercambio presentado como la prueba de hermandad
entre ambos países, oculta que Argentina debe importar gasoil porque la
petrolera española Repsol-YPF monopoliza la producción argentina. Repsol
exporta el petróleo crudo y mantiene la disposición de no fabricar gasoil, cosa
que siempre hiciera YPF (cuando era estatal) a un precio promocionado para el
trabajo agrario.
Chávez vinculó el acuerdo bilateral con
Venezuela se abre como un gran mercado potencial para los
técnicos argentinos. Según un informe del INTA realizado en Venezuela en Septiembre
de este año, “toda Venezuela posee
De esta forma, la incorporación de tecnología “argentina”
podría abrirle la puerta a MONSANTO y a otras corporaciones de Biotecnología
que se caracterizan por imponer la dependencia a sus semillas
transgénicas y a sus insumos; agrotóxicos y fertilizantes. Asimismo, la soja
RR, Roundup Ready,
patentada por Monsanto, podría llegar hasta Venezuela. Así como
Con la pancarta CON SOJA NO HAY ALBA queríamos aportar
nuestro testimonio al proyecto de integración de los pueblos que el ALBA nos
plantea. En Argentina, el 45% de nuestra superficie agrícola esta
cubierta por monocultivos de soja transgénica. La expansión de este
monocultivo ha causado el despoblamiento rural y la pérdida de las economías
regionales. La soja avanza causando deforestación y provocando una ola de
violencia y desalojos a las comunidades rurales y contaminación a la gente con
agrotóxicos. En Paraguay, la soja transgénica ha dado como resultado la
militarización del campo, son soldados los que vigilan los sojales
y disparan contra los campesinos cuando estos intentan frenar las fumigaciones
con agrotóxicos. En todo el cono sur la expansión de la soja ha resultado en la
criminalización de la lucha campesina, causando la muerte a centenares de
campesinos, imputando a miles y condenando a las comunidades con
malformaciones, abortos, y enfermedades respiratorias.
CON SOJA NO HAY ALBA es una advertencia para Venezuela
acerca de los peligros que implica la actual agricultura argentina. También es
el grito de los excluidos de la agricultura; es un reclamo de ayuda para Chávez
a quien pedimos que interceda ante nuestros gobiernos para que dejen de
respaldar un modelo de agricultura sin agricultores y convertir nuestros países
en republiquetas sojeras
dependientes de corporaciones transnacionales como MONSANTO y CARGILL.
GRR Grupo de Reflexión Rural
Contacto: javierulli@yahoo.com